Río de Janeiro: Ciudad cuadrada, paraíso circular

Por Constanza Domínguez.

La primera imagen que aparece cuando se piensa en la ciudad de São Sebastião do Rio de Janeiro, más conocida como Río de Janeiro, y popularmente como Río, son sus paisajes naturales, el famoso carnaval, la samba, bossa nova, sus lindas playas, el Cristo Redentor sobre la montaña de Corcovado, la montaña Pan de Azúcar, con su teleférico y su fuerte contraste urbano por ser una ciudad “cuadrada” inserta en un paraíso circular en donde conviven dos mundos opuestos, por una lado una ciudad pensada versus la ciudad de crecimiento autónomo.

No es casualidad, que el 1 de Julio del año 2012 la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) nombre a Río de Janeiro la primera ciudad del mundo como Patrimonio de la Humanidad, por su conjunto paisajístico y cultural.[1]

Para comprender el interés que genera está cautivante ciudad, es necesario remontarse al pasado para entender las transformaciones urbanas que ésta ciudad a experimentado a lo largo de su historia.

El 1º de enero de 1502 los navegadores portugueses vieron laBahía de Guanabara” y creyendo que se trataba de un gran río, le dieron el nombre de Rio de Janeiro (“río de enero”). El municipio en sí fue fundado en 1565 por Estácio de Sá, con el nombre de São Sebastião do Rio de Janeiro, en homenaje al entonces rey de Portugal, D. Sebastião. Doscientos años adelanteen 1763  Rio de Janeiro se convirtió en la capital de Brasil, título que mantuvo hasta 1960, cuando fue inaugurada Brasilia, la actual capital del país.

Río de Janeiro contó con diez planes urbanos entre 1843 y 2003[2]. con propuestas de acuerdo a las épocas en que se promulgan y las necesidades que va teniendo la sociedad en su historia.

“Este es un proceso que dura más de tres siglos, que se inicia bajo la fuerte y tardía influencia de la formación de ciudades hispánicas, de las ordenaciones de los Austria y su damero hispánico (“el sueño de un orden”), y culmina en la actualidad en los mismos procesos de reforma de la ciudad construida que se extienden por las ciudades más desarrolladas del planeta. Siempre con los mismos hitos que ha seguido la urbanística en su evolución desde la revolución industrial, y siempre con esa peculiaridad del “tropicalismo”, del paisaje que se curva, de la morfología de un territorio construido, que de forma paradójica es tenido como ejemplo universal de “lo natural”. “Ciudades Cuadradas, Paraísos Circulares” apunta a una metáfora para el hilo conductor que fue tejiendo la historia urbana de Rio: frente a la geometría de los planes, a la permanente idea de reticular la ciudad, a la primera herencia portuguesa de ciudad fundacional (amurallada, sobre acrópolis, mirando al mar), y a los paradigmas de orden de la urbanística moderna, surge la respuesta del urbanismo “carioca” que acepta, digiere, magnifica y deforma esos modelos.” (1)

El primer plan urbano de la historia de Río de Janeiro es el Plan Beaurepaire desarrollado por Henrique de Beaurepaire Rohan en el año 1843, el cual busca consolidar caminos (se abrieron más de cincuenta calles y nuevas plazas), puentes y puertos, con un enfoque en la salud y la higiene pública (distribución de agua potable para todas las casas, “aireación” de la ciudad y la dotación de un correcto drenaje de las aguas pluviales) de los 137.000 habitantes de ese entonces (casi la mitad eran esclavos). El contexto lo exigía porque la ciudad estaba caracterizada por una trama urbana colonial, con calles estrechas y edificaciones pequeñas y hacinadas, ausencia de cualquier infraestructura y castigada por la cólera y otras enfermedades.

Luego de tres décadas se crea el Plan de la Comissão de Melhoramentos en el año 1875-76, elaborado por Francisco Pereira Passos, Jerônimo Rodrigues de Moraes Jardim e Marcellino Ramos da Silva [3] que propone un modelo de alineaciones para regular la ciudad en expansión. Se crean nuevos servicios urbanos (tranvías y gas) y se propone un esquema de drenaje de las corrientes afluentes de las bacías del canal de Mangue y un programa de obras para la formación del frente portuario septentrional y del frente marítimo meridional. Siguen en pie las ideas las ideas higienistas de Beaurepaire para los 235.000 habitantes de Río en ese momento (se iniciaban las migraciones que sustituirían la esclavitud).

Una consecuencia de este plan fue la revalorización de los terrenos suburbanos, gracias a la expansión de la línea de tranvías y trenes, lo que posibilitaría las concesiones para la urbanización, y la renovación del área central por el deslazamiento hacia afuera de las clases populares (apertura de amplias avenidas, la construcción de canales, la construcción del primer túnel como algunos ejemplos)

Veintiocho años después,m Pereira Passos, miembro de la Comissão, de Melhoramentos, elabora el Plan de Pereira Passos en el año 1903. La ciudad de Río estaba en constante crecimiento y su población aumentara exponencialmente, en este entonces constaba con 811.443 habitantes. Las epidemias de fiebre amarilla y viruela asolaban la ciudad, cuyo centro seguía con la misma trama colonial apretada, aún cuando algunas plazas y calles hubieran sido abiertos sobre la trama urbana existente, por lo que el plan consistió en la extensión de la ciudad periférica, de las concesiones de tranvías, emprendimientos inmobiliarios [4], y de la introducción de las compañías eléctricas en la ciudad.

El arquitecto francés Alfred Agache elabora el Plan Agache en el año 1926-30, el cual aborda las infraestructuras, la circulación, los servicios urbanos, los espacios de sutura entre los barrios y el “zoneamiento”, de acuerdo con la morfología del territorio. Define la estructura viaria para la ciudad, nuevo plan regulador para las diferentes zonas de la ciudad, infiriendo el nuevo modelo de ciudad jardín.[5]

Los arquitectos José de Oliveira Reis y Affonso Eduardo Reidy elaboran el Plan Piloto de Rio de Janeiro en los años 1938-1948, el cual está centrado en el desarrollo de una red vial básica y con esto la construcción del Río que conocemos hoy, construcción de túneles, viaductos y carreteras que marcará la expansión de la ciudad durante casi cincuenta años.

En el año 1965 el arquitecto griego Constantino Dioxiadis elabora el Plan Dioxiadis caracterizado por una red de vías rápidas, basadas en una malla vial rectangular, deformada por la topografía, la cual potenciaba los sectores urbanos autónomos. Con esto, se comienza a abandonar la ciudad construida, se da énfasis al rodoviarismo, y aparece la ciudad informal de las favelas.

El urbanista Lúcio Costa, autor del Plan de Brasília, elabora el Plan de la Baixada de Jacarepaguá en el año 1969. Representa el modelo de los nuevos centros direccionales, de la colonización por saltos y los nuevos desarrollos autónomos sin relación con la ciudad, ligado a la construcción de “rodovias”. La ciudad se estaba expandiendo por sectores con lógica autónoma. Se propone agregar 105km2 a los 300km2 de ese entonces, con la creación de un anillo Viario y una carretera entre Lagoa hacia Barra de Tijuca, apareciendo el “centro metroplotitano” que organizaría la ciudad.

En el año 1977 se elabora el Plano Urbanístico Básico (PUB-RIO) por un convenio entre el Gobierno Estatal y el Municipal. La ciudad crecía por determinación de agentes inmobiliarios y ausencia de marco legal/administrativo, por lo que se crea el decreto de reglamentos de edificación y usos de suelo de la ciudad, se crean las AP’s (Áreas de Planeamiento) y PEU’s (Proyectos de Estructuración Urbana) desarrollados y aprobados a partir de 1985, semejante a los Planes Especiales de Reforma Interior (PERIs) de España.

A partir del Plan Diretor da Cidade, de 1992 la conciencia ecológica es el pilar fundamental. Se controla de la densidad demográfica en los municipios, en función de la saturación de las infraestructuras y de los impactos en el medio ambiente, recuperando el centro histórico al estilo del plan del centro de Boloña de 1971.

El Plan Estratégico de 1993 propone insertar a Rio de Janeiro en las corrientes más modernas del pensamiento urbanístico, proponiendo la restructuración de las principales calles de Río. El plan Favela-Barrio de 1994-2009, basado en la redistribución de la renta urbana y a la integración social. (definiendo el urbanismo carioca como la combinación del territorio como recurso y su redistribución).

En el libro Rio de Janeiro, o Século XIX, se concluye que los planes urbanos que ha tenido la ciudad de Río de Janeiro a lo largo de su historia, han producido una evolución del pensamiento sobre el capital urbano, iniciado por la identificación de las obras que finalmente llegan a la realización de una imagen de “ciudad civilizada”, a la manera europea, tan altamente valorada. En este sentido, el ciclo del siglo XIX completa con eficacia la primera década del siglo XX, que no quiere decir que se han equiparado todas las cuestiones de carácter urbano. Por el contrario, durante todo el siglo XX, otros problemas y otras formas de conducta de afrontamiento son evidentes. Sin embargo, se debe asignar a los formuladores de la ciudad de ese momento – los políticos, médicos, especialistas en salud pública, ingenieros y capitalistas – las demandas que llevaron a la persistencia de conocimientos técnicos para consolidar la evolución urbana de la ciudad.

Los planes urbanos “sirven para comprobar las transformaciones en los instrumentos de intervención en la Ciudad, construida a partir de planes, cuyos reflejos contradictorios entre el deseo de orden y modernización mantuvieron prácticas continuadas de apropiación privada del espacio. Se puede verificar en Rio de Janeiro, por lo tanto, la acertada frase del arquitecto Mauro Almada al enunciar que “ideas generan planes, planes generan obras, que generan nuevas ideas” (1)

Luego de analizar un largo periodo de sucesivos planes urbanos realizados en la ciudad de Río de Janeiro, queda en evidencia su constante preocupación, por un lado, de querer asemejarse a los modelos e intervenciones de ciudades modernas, principalmente Europeas y de Norte Americanas, y por otro lado ajustarse a su propio territorio y población, que bastante se diferencia de los demás que exige planes e intervenciones muy propios y de carácter único, que es finalmente lo que caracteriza a Río y lo hace ser un Patrimonio de la Humanidad.

Su exuberante geografía exige nuevas formas de enfrentarse a un territorio y a una metrópolis en constante crecimiento. A pesar de ser una ciudad planificada por los colonos Portugueses, esa “Cidade Velha” (Ciudad vieja) con una trama ortogonal, cuadrada e inserta en un paraíso circular, al ir expandiéndose, sus propios límites geográficos (el mar y los morros) van definiendo el crecimiento esta retícula urbana, como una sucesión de mallas ortogonales repartidas en un territorio salvaje, interceptada por grandes vías de desplazamientos que van uniendo las áreas autónomas mimetizadas con el paisaje. La ciudad de Río de Janeiro y sus habitantes cariocas generan un espacio habitable carácter único que pocas ciudades lo tienen y se expresan de tal manera.

 

Bibliografía

(1) Andreatta, Verena. Rio de Janeiro: Planes de Ordenación y orígenes de la urbanística carioca. Universitat Politècnica de Catalunya.

(2) Grupo Executivo de Estudos dos Planos Urbanos Planos urbanos: Rabha, Nina Maria de Carvalho Elias, 1954-; Muricy, Cláudia. Rio de Janeiro, o Século XIX, Brasil, 2008

Web:

http://www.unesco.org/

http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/6090/07Jrp07de11.pdf?sequence=7

 

Imagen 1: (2)

Imagen 2: http://es.wikipedia.org/wiki/Botafogo_(barrio)

[1] Los principales monumentos del paisaje carioca que justificaron el título, como el Pão de Açúcar, Foresta da Tijuca, Aterro de Flamengo, Praia de Copacabana, Bahia de Guenabara y otros, quedaron bajo vigilancia de la Unesco para comprobar su preservación.

[2]

_1843                        Plan Beaurepaire

_1875 – 1876              Plan de la Comissão de Melhoramentos

_1903 – 1906              Plan de Pereira Passos

_1926 – 1930              Plan Agache

_1938 – 1948             Plan Piloto de Rio de Janeiro

_1965                         Plan Dioxiadis

_1969                         Plan de la Baixada de Jacarepaguá

_1977                         PlanPUB-RIO (Plano Urbanístico Básico)

_1982                         Plan Diretor da Cidade

_1993 – 2008              Plan Estratégico

[3] Fueron escogidos por el Consejero del Imperio João Alfredo Correa de Oliveira. Esa indicación simboliza el ingreso de la nueva corporación de ingenieros politécnicos en las políticas urbanas que marcarían la ciudad en las décadas siguientes. (1)

[4] El instrumento de expropiación de inmuebles privados fue una herramienta fundamental para garantizar la expansión ordenada de la ciudad, que garantizaba aumento de valor de los terrenos, apareciendo, finalmente, como instrumento de sustentación de la propiedad privada en Rio de Janeiro. (1)

[5] Este plan se ajusta a los cánones de la École de Beaux Arts francesa y en los esquemas de organización del movimiento de la City Beautiful, en una comunión, cuyos orígenes se podría buscar en las Exposiciones Universales de Chicago de 1892 y Paris en 1889. (1)

 

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