Bilbao: Un plano, un espejo de su historia.

WebPor Pedro Coutinho.

Bilbao es una ciudad de la comunidad autónoma del País Vasco, ubicada en el Noreste de España. Es la capital de la provincia de Vizcaya y su población es de cerca de 352 000 habitantes, siendo así la ciudad más poblada de esa comunidad. Cruzada por el río Nervión, la ciudad se ubica en un territorio llano delimitado por dos cadenas montañosas, al Noreste y al Suroeste, que describen sus límites naturales y configuran una mancha edificada en el desarrollo del valle del rio, con cerca de 40 km2.

Es una ciudad que contiene en sí misma una fuerza tremenda, capaz de convertir cada momento de crecimiento en un nuevo carácter de ciudad, señalando una nueva ambición. Así fue su desarrollo: un pueblo mercantil que sucedió a una ciudad industrial y, al final, la grande Bilbao cultural, como ahora es tan conocida. Una metamorfosis que pone de manifiesto el dinamismo de una ciudad que cambia su morfología según sus ambiciones. La imagen del Guggenheim es icono de un gran éxito de una ciudad dinámica que sigue sorprendiendo toda la Europa.

ORÍGENES Y UBICACIÓN

Se desconoce el origen exacto de la ciudad de Bilbao. Sin embargo, la hipótesis que don Javier de Ibarra y Bergé sostiene es de la existencia de una población en la orilla derecha del río Nervión, en relación con la ruta del camino de Santiago, parece ser la más razonable[1]. De manera similar se plantearan muchas de las ciudades del Norte de España: un pequeño pueblo, bien ubicado y con recursos, que sirve de estancia a los peregrinos y dónde se erige una pequeña ermita en el nombre del santo.

Quizá así encontró Diego López de Haro V, Señor de Vizcaya, la aldea marítima de Begoña, pueblo al cual concedió una carta fundacional en 1300, con el nombre de villa de “Bilvao”, en la orilla derecha del río.

Este hecho no puede ser entendido si no es considerada la ambición de los señores de Vizcaya de convertir su costa, tomando en consideración los puertos de Bilbao y Plencia, en un punto focal de las rutas marítimas europeas. La ubicación de Vizcaya entre medio del Mar Mediterráneo y el Norte del continente, y su cercanía a países como Francia y Inglaterra le dan valor como enclave marítimo para el comercio de hierro, material que exporta, y lana, proveniente de todo el reino de Castilla. Además, Bilbao se configura como un puerto interior, con acceso por el río Nervión, y así protegido de la exposición marítima directa.

AFIRMACIÓN DE UNA VILLA

Junto a la estrategia desarrollada por los señores de Vizcaya, la villa de Bilbao se fue convirtiendo en una referencia comercial en España, articulandose como situación estratégica, una fuerte exploración de recursos y el desarrollo de una gran actividad marinera, potenciadora de un puerto que lograba cada vez más actividad.

Esa potencia consignada políticamente a la ciudad de Bilbao, que incluso ya la incluía en las rutas del comercio internacional, generó el desarrollo de una ciudad medieval que, en 1375, ya contaba con tres calles formalizadas[2] y un segmento de muralla construido. En 1442, ya se puede encontrar la totalidad del denominado “Casco Viejo”, con sus siete calles paralelas y dos transversales, que dibujan un núcleo amurallado con una trama residencial regular al Sur de la Iglesia de Santiago y sus espacios adyacentes. Así se constituye la ciudad medieval de Bilbao, muy contenida y aparentemente prediseñada, por la configuración ordenada de las manzanas y por sus límites amurallados adosados al río, sin duda alzados ante las continuas incursiones normandas del Norte de Francia.

Así, Bilbao se formaliza como un núcleo portuario, haciendo del río Nervión su acceso al mar, cuya dinámica comercial siguió aumentando hasta la ciudad explotar para el exterior de los muros, llegando a su destrucción en el siglo XVII. Ya considerado como el núcleo más dinámico de la provincia de Vizcaya, a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII la ciudad se ensancha hacia el Norte del recinto amurallado.

Aún hoy se reconoce esta área compacta de ciudad, el “Casco Viejo”, en la orilla derecha del Nervión, dónde encontramos la catedral gótica, en el lugar de la antigua Iglesia de Santiago. Esta parte antigua, antaño el centro residencial, mercantil y portuario de Bilbao es hoy la zona cultural y turística, dejando las viejas memorias de una ciudad medieval amurallada.

ENSANCHE E INDUSTRIALIZACIÓN

            La pequeña ciudad de Bilbao ya no correspondía a una población que, en 1850, ya se acercaba a los 18000 habitantes, y a un crecimiento económico muy intenso. El área amurallada y los respectivos ensanches hacia su exterior ya no eran suficientes, y los límites naturales del territorio, el Rio Nervión y la cadena montañosa al Noreste, detenían todos los deseos de ensanchese en la orilla derecha. La dinámica era intensa, pero el espacio escaseaba haciendo “(…) algo probablemente único en España. La desproporción entre dinamismo económico de proyección nacional y internacional y un angosto cuerpo humano”[3].

La continua explotación y exportación de hierro, el desarrollo de nuevas actividades relativas al área naval, el desarrollo industrial y de instituciones financieras y la creación de ferrocarriles denunciaban un siglo XIX lleno de cambios en la ciudad. La operación de ensanche resultó ser una prioridad. Además la emergencia de una nueva sociedad burguesa, que solicitaba espacio y una mejor cualidad de vida, despertaba un nuevo modelo de ciudad.

Después de varias propuestas de proyectos de crecimiento fracasadas, en 1876 se aprobó la de Achúcarro, Alzola y Hoffmeyer, que se concretizó en plantear una nueva área edificada en la orilla izquierda del río, en el lugar de Abando. Se dibujó una trama reticular, generalizada en la Europa en el siglo XIX, con manzanas cuadradas o rectangulares, salvo las seccionadas por las calles diagonales, con las esquinas achaflanas, en una pura referencia al plano de Cerdá para Barcelona. Por maestría y delicadeza de los planeadores, se articula las villas y jardines de grandes familias ya existentes en el territorio de Abando con la trama urbana propuesta, y por eso se verifica algunas irregularidades en ella. En el centro de la retícula, y dónde se cruzan las dos calles diagonales, plantease una plaza elíptica, señalando el “nuevo” núcleo central de Bilbao que, hasta 1940 aún no tenia su trama completa de edificios.

Mientras el nuevo plano se desarrollaba, con la ocupación de las residencias, comercios y nuevas instituciones financieras, las industrias y instalaciones portuarias se seguían ubicando en las orillas del Nervión, un río que pronto se convertiría en una calle comercial, bajo el crecimiento de Bilbao. También la periferia de la ciudad jugó un papel en este proceso. Acogió en gran parte los barrios de obreros y empleados fabriles, asumiendo morfologías muchas veces similares al modelo de las ciudades jardín.

Al final, esta operación de ensanche desplazó la vida de la ciudad para la orilla izquierda del rio, dónde se construyó una estructura urbana que, morfológicamente, atiende al uso más racional y productivo de una ciudad industrial, como serán planteadas muchas de las ciudades europeas del momento.

FORMACIÓN DE UN BILBAO CULTURAL

            Desde mediados del siglo XIX, percibiendo la progresiva queda de competitividad de su industria, la ciudad de Bilbao empieza un proceso de desindustrialización, operada concretamente en las orillas del Río, creando espacios de paseos y construyendo edificios culturales en el lugar de las antiguas fabricas. La orilla ubicada al Norte del ensanche se convierte en el gran eje cultural de la ciudad, originando la reconversión de todo el borde Sur del Río. Así, los restos del tejido industrial se van convirtiendo en programas de servicios y culturales, propios de una ciudad que ambiciona el conocimiento y que desea acompañar el desarrollo de las principales ciudades europeas.

De esa manera Bilbao invirtió en una construcción de una metrópoli sólida y propia de una ciudad que tiene los servicios y la cultura como actividades principales. La revitalización de muchas áreas y conversión en paseos públicos hizo con que obras como la del Museo Guggenheim se concretasen.

Esta obra contemporánea, que se convirtió en el símbolo de la ciudad, es la mayor representación del cambio de ambición de una ciudad que derriba las fabricas, que ya no logran la fuerza de antes, y erige el tema de la cultura en una orilla del río que fue demostrando el carácter de la ciudad lo largo del tiempo: una vez puerto marítimo mercantil, antaño plataforma fabril, hoy día paseo cultural.

Ahora, la morfología territorial de Bilbao es un espejo de los diferentes cambios de ambición de la ciudad. El Casco Viejo se mantiene morfológicamente en la orilla derecha del río, pero con un carácter más turístico y con un sentido de recuerdo de una ciudad mercantil, fundada en 1300, y dónde se desarrolló toda la potencia comercial de Bilbao. En el territorio generado por el ensanche de 1876, se percibe una nueva centralidad motivada por el surgimiento de una sociedad económica que explotó fuera los muros medievales y que creó una nueva dinámica de la cual el “Casco Viejo” ya no era parte. El cambio desde 1970 pasó por la creación de una imagen cultural, asociada a una reconvertida orilla al Norte del ensanche, y al desarrollo de servicios, regenerando así el carácter del edificado del ensanche.

En su totalidad, Bilbao es una ciudad que esboza en su morfología un poco de su historia y de sus ambiciones, que están bien demarcadas en su forma urbana y, mayoritariamente, en la ocupación de las orillas del Río, el principal elemento a lo largo de la historia y del cual todas las etapas de crecimiento dependieron.

De mercantil hasta fabril y ahora cultural, conocemos una ciudad de Bilbao que dibuja en su morfología los diferentes estados de la sociedad y que, en nuestros dias, hice del Museo Guggenheim un símbolo de su ambición hacia una ciudad fuerte en servicios y turística como es hoy día.

BIBLIOGRAFIA

1 – “Estrutura Urbana y Diferenciación residencial: El caso de Bilbao”, Jon Joseba e Leonardo Aurtenetxe, Colección “Monografias” nº108. CIS (Centro de Investigaciones Sociologicas), Madrid, 1ª edición, Noviembre 1989

2 – “Historia Urbana de León y Castilla en la Edad Media (Siglos IX-XIII)”, Jean Gautier Dalché. Siglo XXI de España Editores, S.A, 2ª edición, Junio de 1989

3 – “Urbanismo en el siglo XXI – Bilbao, Madrid, Valencia, Barcelona”, Jordi Borja – Zaida Muxí, eds., Edicions UPC, Barcelona, 1ª edición, Enero de 2004

4 – “El Crecimiento de Bilbao y su Comarca”, Manuel Basas Fernandez, Bilbao, 1969

[1] “El Crecimiento de Bilbao y su Comarca”, Manuel Basas Fernandez, Bilbao, 1969. p.1

[2] “El Crecimiento de Bilbao y su Comarca”, Manuel Basas Fernandez, Bilbao, 1969. p.34

[3] “El Crecimiento de Bilbao y su Comarca”, Manuel Basas Fernandez, Bilbao, 1969. p.27

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Una respuesta a Bilbao: Un plano, un espejo de su historia.

  1. Bárbara Schoepke dijo:

    “Así fue su desarrollo: un pueblo mercantil que sucedió a una ciudad industrial y, al final, la grande Bilbao cultural, como ahora es tan conocida. Una metamorfosis que pone de manifiesto el dinamismo de una ciudad que cambia su morfología según sus ambiciones.”
    Ahora la pregunta que me hago es cómo se logra integrar a la ciudadanía y la cultura local al momento de diseñar y tomar decisiones sobre el futuro de una ciudad. El recurso de la arquitectura monumental que se da en Bilbao produce un efecto de invisibilizar gran parte de la ciudad, llegando a la desaparición de espacios urbanos destinados al olvido. ¿Qué ha pasado con la ciudad histórica? ¿Dónde han quedado los rastros del pueblo mercantil, de la ciudad industrial? ¿Cuál es el costo social, cultural y morfológico que se debe pagar por una ciudad que intenta ser una imagen para el resto del mundo?
    Por una parte se rinde homenaje al nuevo desarrollo de esta ciudad de servicios, atractiva por una arquitectura monumentalista, se logra producir una nueva identidad ciudadana. Por otra parte, se puede entender como un efecto censura de gran parte del carácter de Bilbao, de la ciudadanía y de la ciudad histórica, donde la política y la propaganda superficial del capitalismo internacional acosan al desarrollo de la ciudad.
    1 Andeka Larrea, Garikoitz Gamarra, Bilbao y su doble; ¿Regeneración urbana o destrucción de la vida pública? http://es.scribd.com/doc/89493334/Bilbao-y-Su-Doble-¿Regeneracion-urbana-o-destruccion-de-la-vida-publica-G-Gamarra-y-A-Larrea

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