Impacto de un mega proyecto minero vecino a Santiago

Por Joaquín Cordua.

La expansión de la División Andina de Codelco es la iniciativa de mayor envergadura de la minería nacional proyectada para las próximas décadas. El proyecto contempla una inversión de US$ 6.800 millones, con una vida útil de 65 años de explotación y se estima que en sus primeros 15 años de operación aportará utilidades cercanas a los US$ 10.000 millones. Cuando el proyecto de Expansión de Andina 244 alcance su punto máximo de productividad abarcará una superficie de 510 hectáreas y una profundidad de 800 metros.

A pesar del gran desarrollo económico que este proyecto generará para el país, es necesario tomar en cuenta el impacto ambiental que provocará sobre la región Metropolitana, y específicamente en la ciudad de Santiago. Este enorme proyecto se ubica a sólo 30 km al nororiente de la ciudad.

Chile es un país eminentemente minero y este proyecto no es el primero ni será el último. Sin embargo, a diferencia de todos los demás mega proyectos mineros, este gigantesco emplazamiento se ubica muy cercano a una ciudad, y más encima, a la única metrópolis de Chile. Por primera vez en nuestra historia, se ubicará un gigante minero tan cercano a una metrópolis. Esta relación estrecha puede generar grandes dificultades e impactos en la ciudad.

Entre estos impactos están el potencial impacto ambiental, como contaminación del agua y aire, el ruido y otros efectos. También se generará un importante aumento de flujo de camiones y vehículos, así como de personas y servicios relacionados con el proyecto.

El río Mapocho es un elemento fundacional clave de la ciudad de Santiago, es el eje estructurante e hito icónico que da identidad a Santiago. La ciudad se fundó en torno al río y ha sido parte primordial de su estructura durante toda su historia. El desarrollo del proyecto puede generar impactos profundos sobre este río, no sólo en relación a su calidad y riesgos de contaminación, si no también disminución de volumen y variación de su caudal, en especial en temporada estival, cuando el caudal es eminentemente de origen glacial.

Por otro lado, el gran impacto económico y la importante generación de dinero para el Estado que traerá este proyecto, implican que haya muchos defensores y personas de poder que intentarán hacer vista gorda de los potenciales riesgos. Los defensores del proyecto presentan cifras muy diferentes, resaltando el bajo o nulo impacto que tendría la mina sobre su entorno. Por ejemplo, según el informe de impacto ambiental que presentó Codelco, de las actuales 45 mil hectáreas de glaciares que presenta el sector cordillerano de las regiones Metropolitanas y de Valparaíso, solo se afectarían 37 hectáreas. Sin embargo, en este análisis no deberían considerarse todos los glaciares de las regiones V y RM, si no que los afluentes al río Mapocho. Codelco ha elaborado múltiples estudios que minimizan el impacto del proyecto Andina 244 sobre su entorno y sobre la ciudad de Santiago. Sin embargo, hay dos elementos que hacen dudar de estos análisis. En primer lugar, las experiencias pasadas de Codelco en esta materia dejan mucho que desear, dadas las evidentes experiencias de contaminación de Codelco Teniente, de Codelco Ventanas y de Codelco Salvador. Por otro lado, esta es la primera experiencia en Chile en que un mega proyecto se ubica vecino a una ciudad de más de 6 millones de habitantes. Los riesgos de errores, de accidentes, de situaciones no previstas en los estudios ambientales previos a la ejecución del proyecto, son enormes, muy difíciles de prever y podrían tener efectos devastadores.

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7 respuestas a Impacto de un mega proyecto minero vecino a Santiago

  1. Codelco es la mayor productora de cobre a nivel mundial y está dentro de las empresas más grandes de Chile. Estas características de poder no lo pueden dejar exento de irregularidades. El lado positivo es que Codelco genera hoy cerca de 20.000 empleos y esta nueva mina sumaría otros miles más, ayudando a suplir en parte el desempleo en aumento. Sin embargo, el hecho de que sea la primera minera tan cerca de la única metrópolis de Chile hace difícil saber exactamente las repercusiones en el territorio debido a la falta de casos símiles en el país. Además, las leyes de impacto ambiental tampoco están hechas conforme a tal cercanía. Podemos prever entonces que en temas de contaminación no será un panorama favorable. Para la producción del cobre se utilizan diversos procesos, dentro de ellos está la fundición lo cual requiere de enormes cantidades de combustibles, que son contaminantes. Además, una vez listo para la exportación, la contaminación por transporte hacia los puertos no es menor. Esto claramente no ayuda a Santiago en términos ambientales, menos si sumamos a ello la reducción del Río Mapocho y el aumento de tráfico en una ciudad ya congestionada. Es de esperar que este proyecto tenga además de una iniciativa económica, un interés por el impacto total sobre Santiago en correspondencia a su ambiente, sus recursos naturales, sus redes de transporte y la calidad de vida de sus habitantes y trabajadores.

  2. Bárbara Schoepke dijo:

    Es importante entender como en estos casos que afectan a una comunidad o sector importante del país, la participación ciudadana pasa a ser una herramienta capaz de exigir aclaraciones respecto al proyecto y a su vez permiten exigir consideraciones a tomar por Codelco que debe asumir y hacerse cargo; por ejemplo mitigar, compensar, y reparar los posibles daños ambientales provocados por la actividad. Asumir el costo de insumes y equipos utilizados por las instituciones comunales de emergencia, ocasionados por accidentes o emergencias derivados de la actividad. Asumir los costos de atención médica y hospitalaria derivados de posibles daños a la salud de las personas, provocados por accidentes o emergencias derivados de la actividad, etc.
    El desafío está en que los planes propuestos y faltan por informar se ejecuten y los resultados buenos o malos sean informados a la comunidad. Que exista un plan de empleo, capacitación, para que los vecinos sean incorporados al proyecto. Es cierto como comenta Virginia que este proyecto lograra generar más empleos y el desarrollo de la zona, es por esto que como ciudadanos es necesario informarnos.
    En un comienzo, la información difundida por Codelco a través de sus representantes fue imprecisa y sin mayores detalles en cuanto al impacto que tendría el proyecto sobre los glaciares o en el ámbito ambiental. En este contexto comienzan las denuncias sobre la zona de la Expansión de la División Andina de Codelco donde se verían afectados 26 glaciares.
    La preocupación del Municipio y de los vecinos ha permitido que Codelco profundice en el impacto que tendrá el proyecto sobre los glaciares confirmando, en medios de comunicación, lo que inicialmente se indicaba en el Estudio de Impacto Ambiental: la Expansión Andina de Codelco afectará 6 glaciares en forma directa. Algunos serán dañados al ser cubiertos en forma parcial por material particulado (polvo) provocando su derretimiento acelerado, mientras que uno será destruido al ser transformado en botadero de desechos mineros.
    La preocupación se mantiene y se defienden los glaciares por su valor ecológico como importantes reservas de agua, especialmente porque el proyecto se ubica muy próximo al glaciar La Paloma, situado en el Santuario de la Naturaleza “Yerba Loca” de Lo Barnechea, sobre el cual aún permanecen dudas sobre su posible afectación.
    Codelco justifica su localización, la ubicación de las instalaciones asociadas al sector Cordillera como un sector que obedece a la presencia del yacimiento de mineral cobre que será explotado en ese lugar y a la optimización de la distancia y transportes y requerimientos de energía. Se insiste en las explicaciones de Codelco el hecho que el lugar constituye un sector ya intervenido por la actividad industrial- minera, por lo que la aplicación en este sector no significaría la intervención de nuevas áreas. Es necesario mantener esta participación ciudadana formal y lograr construir una relación de cercanía con la comunidad, en condiciones de respeto mutuo, transparencia y confianza. Dar a conocer las características esenciales del Proyecto, sus beneficios económicos y productivos, así como sus impactos ambientales más relevantes, y las medidas de mitigación que se han adoptado

  3. Juan Pablo Aguirre dijo:

    La historia se repite una y otra vez en Chile. Nuevamente un proyecto de esta envergadura amenaza con contaminar o destruir los espacios más apreciados de Chile; glaciares, bosques nativos, ríos, playas, valles, lagos. Esto no va a cambiar hasta que nosotros, los ciudadanos, les exijamos a nuestras autoridades que éste no es el país que queremos para nuestros hijos.
    Es tal vez ésta una buena oportunidad para crear conciencia. La gran mayoría de proyectos que atentaron contra el medio ambiente se encuentran en zonas alejadas de Santiago, que poco o nada afecta a los santiaguinos. El gran problema de Chile es la centralización de oportunidades y servicios en la capital, lo cual se ve reflejado en la forma que miramos nuestro país, creyendo que Santiago es Chile.
    Será interesante ver que sucederá con Santiago tras la construcción de Andina 244. Ahora nos toca a nosotros, los santiaguinos, ser los damnificados de proyectos negligentes e inconscientes de sus consecuencias ambientales. ¿Será el momento en que tomemos verdadera conciencia del daño que le estamos haciendo a Chile?

  4. Vicente Ebner dijo:

    Podría ser esta una oportunidad única para Chile. Al ser un país centralizado, las problemáticas de las mineras, hidroeléctricas y otras explotaciones de gran magnitud que se realizan en regiones, quedan al margen de Santiago. Es el momento, ahora que afecta directamente a la región metropolitana, de que se exista participación ciudadana como dice Bárbara más arriba. Exigir transparencia en la información es lo mínimo que se puede pedir, ya que como decía Virginia proyectos de esta envergadura difícilmente están exentos de irregularidades. Santiago y sus ciudadanos tiene la fuerza para regular – y por tanto limitar – esta situación que destruye lugares que hacen único a nuestro país, muchas veces sin que lo sepamos.

  5. Bárbara Wellmann dijo:

    Pareciera ser que existe un debate entre el impacto medio ambiental y el impacto económico. Por un lado, como dice Juan Pablo es un proyecto de gran envergadura que amenaza con contaminar o destruir los espacios más apreciados de Chile; glaciares, bosques nativos, ríos, playas, valles, lagos. Pero por otro lado esta destrucción trae oportunidades nuevas para el país, la creación de nuevo empleos, ganancias para el Estado que a su vez puede utilizar estas ganancias para solucionar otros problemas como país.

    En este sentido el problema sería ¿Cómo poder crear un proyecto que genere expectativas económicas positivas pero que a la vez no sea tan perjudicial para el medio ambiente? Me parece que el factor ambiental es parte del factor económico y no se deberían de separar como temas independientes. La Naturaleza nos provee de materias primas pero se debe cuidar para que siga su ciclo natural. La naturaleza es parte de nuestra economía y cuidarla es ir en favor de ella.

    En el caso de la expansión de la División Andina de Codelco más allá del impacto de la naturaleza, me parece más preocupante aún el impacto urbano que tendrá sobre la ciudad de Santiago. El crecimiento del número de empleo atraerá a un mayor número de población lo que implica un mayor crecimiento en una ciudad que no se debería seguir expandiendo.

  6. Hans Besser dijo:

    Definitivamente las discusiones sobre impacto ambiental debiesen ya a estas alturas hablar de costos ambientales en términos económicos tangibles. En este ámbito es imprescindible abordar el concepto de externalidades negativas y como estas afectan nuestra economía nacional al largo plazo. Básicamente una externalidad es un costo de producción que no está reflejado en el precio del mercado. En este sentido cualquier actividad productiva de escala puede volverse rentable en la economía global si lo hace a fuerza de las externalidades que genera, puesto que es posible tranzar en base a un costo mucho más bajo que el real. Para que estos proyectos se lleven a cabo de buena manera a ojos de la opinión pública estos proyectos debieran adoptar una política de transparencia así como un compromiso apreciable con la realización de estudios ambientales que sean óptimos en términos de sostenibilidad ambiental. Creo que para esto no sirve la participación ciudadana sino un asesoramiento especializado pero sobre todo multidisciplinar.

  7. Manola Ogalde dijo:

    Como indica Bárbara Schoepke en su comentario, los principales efectos negativos del proyecto Andina 244 tienen que ver con el impacto sobre glaciares. Los temores que despierta el potencial impacto ambiental de un proyecto de esta envergadura no son sólo fundamentados en “las experiencias pasadas de Codelco en esta materia que dejan mucho que desear”, como indica Joaquín, sino que están en realidad bastante fundados por una serie de irregularidades en los estudios presentados por Codelco.

    En enero de 2013, Codelco ingresó su Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el que recibió más de 2000 observaciones, muchas de ellas luego del proceso de participación ciudadana. Claramente, este estudio presentó graves deficiencias estructurales.

    Por otro lado, existen una serie de contradicciones que despiertan sospechas. Por ejemplo, cuando Codelco presentó el primer Estudio de Impacto Ambiental, reconoció haber afectado 260 hectáreas aproximadamente de glaciares, lo que ahora se contradice con las cifras que se entregan en el EIA de 2013, que hablan de sólo 157 hectáreas.

    Además, Codelco en su estudio considera únicamente la pérdida de masa directa que supondrá la intervención, es decir, una pérdida de un 0,08% del total. Sin embargo, existen múltiples otros factores que pueden distorsionar los procesos naturales de los glaciares, como el depósito de polvo sobre ellos, las dinámicas de movimiento de tierras o el calentamiento de los terrenos. Estos factores contribuyen a desequilibrar los mecanismos naturales del sistema y a impactar nuevos porcentajes de glaciares. (1)

    La importancia medioambiental de los glaciares no es para nada despreciable: poseen la función de alimentar de aguas a otras cuencas, actuando como importantes reservorios, así como también operan como reguladores de temperatura de diversos ecosistemas. Si bien los procesos de participación ciudadana han sido importantísimos y han contribuido a mitigar y despertar la voz de alerta ante Andina 422, como indica Bárbara, creo que el principal problema es que en Chile no existe una ley pertinente que defina qué se entiende o no por glaciar, ni tampoco opera una norma legal que los proteja prohibiendo de manera rigurosa y específica su afectación e intervención.

    En este contexto, sería tal vez interesante reflexionar sobre la reacción que tuvo Argentina frente al proyecto Pascua Lama, ya que luego de su construcción en 2010 se convirtió en el primer país en presentar una Ley de Protección de Glaciares. Sin duda, nos queda mucho por avanzar en materias de instrumentos de protección legal del medioambiente.

    1. NIELSEN, Jorge García. En: http://www.elmostradormercados.cl/destacados/opinio-andina-244-y-lo-que-codelco-no-dice/

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