Transporte público: necesidad de diversificación

karina sanmartinPor Karina San Martin.

Una ciudad es un sistema complejo donde confluyen múltiples variables que aseguran la habitabilidad de ésta. Bajo esta premisa, se hace imperante entonces que estos sistemas respondan de manera equitativa y eficiente a las necesidades de sus habitantes, las que son también de carácter múltiple. Para que una ciudad funcione, es necesario contar con sistemas económicos que aseguren el ingreso mediante fuentes laborales, se necesitan viviendas, áreas verdes, espacios de cultura y recreación, sistemas educativos y por sobre todo sistemas de movilidad. Este último punto, dentro de una ciudad extensa como la nuestra, es clave para el desarrollo de la vida de sus habitantes, puesto que si no nos desplazamos no podemos acceder a todos los servicios ésta tiene para ofrecernos. Por esta razón, es esperable que todos los rincones de la ciudad se encuentren bien conectados, ofreciendo a sus ciudadanos opciones de transporte suficientes y eficientes, para el desarrollo de su quehacer cotidiano.

El trazado del actual sistema de transporte público, basado en una lógica racional que considera costos en relación a tiempos de viaje y total de pasajeros transportados, estructura un sistema adecuado para una ciudad adecuada, es decir, una ciudad densa, compacta e integrada socialmente hablando, sin embargo, esa ciudad no es la nuestra. Las políticas de vivienda, han permitido que Santiago se siga expandiendo, sin contar con las estructuras viales necesarias para dichas expansiones, provocando segregación periférica no solo a nivel habitacional sino que también a nivel de movilidad. Si bien la implementación de Transantiago en el 2007, ha venido a mejorar la eficiencia del sistema de micros amarillas, puesto que la disminución de la contaminación acústica y ambiental, sumado al aumento de las tasas de ocupación de buses ha ayudado a disminuir la congestión en el centro de la ciudad, este sistema esta lejos de ser suficiente, y las recientes fallas en las Líneas 4 y 5 de Metro, es una comprobación de ello.

En santiago, el 80% de los viajes diarios se realizan en transporte público, y solo el 20% en automóvil, sin embargo existen 170 kilómetros de autopista y sólo 50 km de carriles de vía exclusiva para buses del transporte público(1). Esta contradicción, nos ha llevado a una sobrecarga de la infraestructura de Metro, que se ha establecido como la columna vertebral del sistema público debido a la inmunidad frente a la congestión con que este cuenta. Por la misma razón, no es de extrañarnos entonces que toda la ciudad colapse cuando este falla, ya que 50 mil evacuados, significan 50 mil personas extra haciendo uso de los transportes a nivel de superficie, que en horarios “punta” ya se encuentran saturados.

Si bien la movilidad, se atribuye al acto de moverse de un punto a otro, esta corresponde también a una forma de relación social, por lo que implica entender cómo se mueve la gente, cuál es la experiencia de traslado y cuales son las implicancias que éstas tienen en su vida cotidiana. Bajo este prisma, es imperante entonces, que las inversiones en cuanto a movilidad comiencen a realizarse en donde realmente se necesitan, dejando de incentivar el uso del automóvil mediante la creación de sistemas de transportes más diversos, a fin de generar una red mucho más diversificada en términos de infraestructura pública (integrando tranvías, ciclovías, etc) para darles un “respiro” tanto a los usuarios como a la infraestructura existente.

(1) Encuesta origen y destino. http://www.osuah.cl/demo_eod/eod/inicio

 

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10 respuestas a Transporte público: necesidad de diversificación

  1. Constanza Domínguez dijo:

    Santiago, un “vaso de agua” que en los últimos años se ha ido “derramado en su geografía” y expandiendo en todos sus puntos cardinales, originando nuevos barrios, con nuevas necesidades, servicios, tipos de habitantes y formas de vivir la ciudad , en la cual casi todos tienen la necesidad de transportarse de un punto A a un punto B y luego el mismo recorrido de vuelta, en un sistema vial con fuertes carencias como menciona Karina, por ejemplo al estar centrado el transporte público en esta columna vertebral conformada por el Metro y la contradicción en la cantidad de infraestructura vial construida para el automóvil versus las vías exclusivas para los buses del transporte público.

    Una consecuencia directa del problema de la carencia de un buen transporte público presente en la ciudad de Santiago va de la mano con la incrementación de la contaminación que día a día sufre nuestra ciudad capital.

    “A pesar de todos los esfuerzos, el transporte sigue apareciendo como el sector más contaminante de la región, al emitir un 48% del material particulado respirable (MP10), 84% de los óxidos de nitrógeno (NOx) y 91% del monóxido de carbono (CO). A lo anterior se suma una participación importante en las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV) y óxidos de azufre (SOx), con un 30 y 34 % respectivamente.”(1)

    Al ser un hecho que el transporte contamina enormemente, el foco de las políticas públicas debe estar puesto en incentivar el uso del transporte público (Mejorando la actual red existente) y fomentando modos de transporte no contaminantes como la bicicleta y un uso racional del automóvil, ya que éste es un arma de doble filo.

    “Los automóviles particulares emiten 38 veces más monóxido de carbono (CO) que los buses por persona transportada, 12.5 veces más compuestos orgánicos volátiles (COV), 3 veces más óxidos de nitrógeno (NOx), el doble de dióxido de azufre (SO2) y un 25% más de material particulado (PM10)” (1)

    (1) Fuente: CONAMA, “Transporte urbano, sobre ruedas anda la contaminación”

  2. Es un hecho. Santiago colapsa en horario punta, todos hemos vivido alguna vez esa experiencia.
    Por lo mismo, es indispensable que al momento de planificar la ciudad o tramos de la ciudad no se deje de lado el transporte público como herramienta organizadora de los demás aspectos. La vialidad es el tejido que da forma a la ciudad y que conecta los órganos a su paso, por lo tanto, debe ser el tema central de discusión en toda ciudad. Ahora, no es posible que la gente que vive en sectores como Bajos de Mena, deba caminar más de 35 min. para acceder al transporte público y deba hacer más de 3 o 4 combinaciones para llegar al centro. Esto deja ver que existe un problema en la planificación del transporte y es urgente solucionarla. El punto está en que no sólo el movilizarse esta en juego, sino que como la ciudad funciona como un todo organizado, cuando falla uno de los aspectos que la configuran, lentamente van cayéndo los demás a su paso. Esto quiere decir, que a falta de conectividad, la segregación no demora en aparecer. Un barrio sin vialidad es un barrio aislado, segregado, marginado. Un barrio sin vialidad es un barrio sin transporte público, por consecuencia. Es aquí en dónde nos debemos detener. No hay que hacer vista gorda a estos sectores y se deben incluir dentro de la planificación urbana para mejorar en definitiva la calidad de vida de estos sectores. Por un lado, la gente sufre las consecuencias del transporte público en horarios punta, por otro lado, hay gente que ni siquiera puede vivir esa experiencia debido a la segregación urbana. Estoy de acuerdo, es importante solucionar la calidad de viaje de las personas, pero es urgente darle primero la posibilidad de viaje a las que no lo tienen.

  3. Antonia Sánchez dijo:

    Concuerdo en que la mejor solución de movilidad para cualquier ciudad es la implementación de un sistema de transporte público eficiente y extendido que sea capaz de cubrir de alguna u otra forma todas las áreas de la ciudad y las necesidades de los usuarios pero difiero en el punto mencionado “…puesto que si no nos desplazamos no podemos acceder a todos los servicios ésta tiene para ofrecernos.” Contar con una buena red de transporte público me parece una necesidad independiente al traslado en “búsqueda” de servicios. Creo que ningún problema urbano es independiente en su solución, que todos los conflictos que aquejan a una ciudad están estrechamente relacionados unos con otros sin excepción del transporte. El hecho de que los habitantes de una ciudad deban trasladarse grandes distancias ya es un problema en si independiente de la calidad del transporte público con que cuenten. Si todos los sectores de la ciudad contarán con el debido acceso a oportunidades laborales, equipamientos, servicios, lugares y espacios de recreación etc. como parte de esta cadena de problemáticas interconectadas disminuiría la gravedad de las carencias en el transporte. No niego que actualmente constituye un grave problema de nuestra ciudad pero opino que tampoco es justo adjudicarle mayor responsabilidad en el problema que al resto de las partes como la inequidad en acceso a trabajos por ejemplo que causa la necesidad de desplazamiento de las personas. El problema va mucho más allá de solo el transporte y urge para solucionarlo que todas las partes relacionadas se unan en una campaña por solucionar las partes que les competen de manera de realmente lograr alcanzar una mejoría en la ciudad.

  4. Isidora Mujica dijo:

    En primer lugar, me gustaría aclarar los datos señalados en la columna sobre el uso del transporte público versus el privado. Revisando la encuesta Origen Destino de viajes del Mideplan, los viajes hechos por el transporte público no son el 80% sino el 33%, y el 22% de los viajes son del transporte privado. El resto de los viajes pertenecen a trayectos que se hacen caminando (37%), vehículos motorizados (5%), y en bicicleta (3%)(1). Estas cifras cambian en cierta medida el análisis, ya que el transporte privado pasa a tener mayor importancia en la movilidad de Santiago.

    Hoy el transporte público cuenta con red vial utilizada de aproximadamente 3.000 kilómetros, una red de metro que cuenta con 108 estaciones, 5 líneas, y tiene una longitud de 103 km, es decir contamos con un transporte público que ha mejorado considerablemente con respecto a lo que fue en un principio la implementación del Transantiago. Es increíble recordar como hace menos de 10 años contábamos con un transporte público que era realmente una mafia, donde los operadores controlaban las rutas a su manera y donde los riesgos en las calles eran inminentes, provocando constantes accidentes que terminaron con la vida de muchas personas, pues la tasa de accidentes superaba las 2 colisiones diarias.

    Me parece que hay que valorar las mejoras que ha tenido el Transantiago, en comparación con lo que era antes. Hoy en día el transporte se ha reestructurado y se ha puesto en la mesa del debate de todos las bancadas políticas, haciendo que sea una preocupación importante en la boca de nuestros dirigentes, esto ha llevado a constantes mejoras del sistema, un ejemplo claro es el nuevo aviso que acaba de publicar el gobierno donde indica que se realizara una nueva línea de metro y una inversión de US$4.200 millones(2). Si bien, como dice Karina, no estamos frente a un sistema que sea suficiente, sí hay que darse cuenta que este se encuentra en constantes mejoras.

    (1) http://www.sectra.gob.cl/Planes_Maestros_de_Transporte_Urbano/ciudad/Gran_Santiago/indicadores_movilidad.html
    (2) http://www.emol.com/noticias/nacional/2014/11/05/688444/la-presidenta-bachelet-anuncia-la-linea-7-del-metro.html#

  5. Carolina Briones dijo:

    Como afirma María Jesus en su comentario anterior. “Es un hecho. Santiago colapsa en horario punta, todos hemos vivido alguna vez esa experiencia.” Colapsa cuando el sistema de transporte público funciona, no eficazmente, per0 de acuerdo a lo planeado. Pero que pasa ¿cuando no funciona? Santiago PARA, colapsa y además se estanca. Es un hecho, e incluso demostrado el pasado viernes cuando por fallas eléctricas tres líneas de metro fueron completamente cerradas y habilitadas nuevamente luego de que nuestra capital ya estuviese colapsada y estancada, e incluso a horas de la tarde. 500 mil afectados que no sólo llegaron tarde a sus trabajos, colegios o universidades sino que tuvieron que adecuarse a una nueva y provisiora red de buses “hacinados” debido a la gran y habitual masa de usuarios que se debía trasladar en horario punta de la mañana.

    Hoy, como se establece en la columna, nuestro transporte público está funcionando al límite de su capacidad; lo que hace latente y percibible las consecuencias de una falla de esta envergadura.
    En definitiva, además de que nuestra gran capital, de vasta superficie esté disgregada en cuanto a su conexión con el resto de la ciudad y sus sistemas de transporte, problemas como este no se deben replicar. Un sistema de transporte que durante la pasada semana evidenció una dependencia directa a la movilización de un Santiago que corresponde al 80% de capitalinos en su traslado cotidiano. Realidades como esta, por lo tanto, constatan y demuestran la imperante necesidad de mejorar nuestro principal medio de transporte en la capital y que “no esté abandonado a su suerte”.

  6. Manola Ogalde dijo:

    Me parece muy acertada la columna de Karina, ya que en la actualidad es evidente la imperativa necesidad de diversificar nuestro sistema de transporte público. Sin embargo, debo hacer una observación a la afirmación que señala que “(…) la implementación de Transantiago en el 2007, ha venido a mejorar la eficiencia del sistema de micros amarillas, puesto que la disminución de la contaminación acústica y ambiental, sumado al aumento de las tasas de ocupación de buses ha ayudado a disminuir la congestión en el centro de la ciudad”.
    Si bien es cierto que el sistema de buses mejoró en varios aspectos en relación a las micros amarillas, especialmente por la aplicación del sistema de integración tarifaria entre buses y Metro (que permite pagar sólo una vez el pasaje para combinar trayectos de ambas redes), lo cierto es que “la demanda de Metro aumentó luego del Transantiago” , en lugar de contribuir a su descongestión. Esto se debió al deficiente diseño del plan y a la mala calidad del servicio de los autobuses. Producto de ello se generó una importante “fuga” de pasajeros de los autobuses que se mantiene hasta hoy y que probablemente se vuelva insostenible en poco tiempo. Las frecuencias irregulares, los largos tiempos de viaje (muchas veces incómodos, desagradables e impredecibles), los paraderos mal diseñados, etc., hacen del Transantiago un sistema deficiente que poco ha contribuido a complementar correctamente el sistema de metro.
    A mi juicio, la solución no pasa sólo por desincentivar el uso del automóvil, sino que por una decidida inversión en infraestructura, esencialmente en aquella que permita diversificar la red de transporte, manteniendo siempre la integración tarifaria. En este sentido, creo que la inyección de recursos para la mejora de Transantiago es necesaria, así como también la inclusión de nuevos sistemas de transporte (como Teleférico Bicentenario) y por supuesto, nuevas redes de ciclovías. Una red de transporte diversa será capaz de otorgar certeza en los tiempos de viaje, intermodalidad y, por sobre todo, dignidad espacial a los ciudadanos.

  7. Bárbara Wellmann dijo:

    La diversificación de redes de transporte es una necesidad urgente para la ciudad de Santiago tal como también la necesidad de no seguir expandiendo sus límites urbanos.
    Edwards Glaeser comenta en su libro El Triunfo de las Ciudades acerca de la dispersión urbana y lo medios de transporte. Todos los medios de transporte repercuten en el tamaño y forma de la ciudad a lo largo de la historia. Por lo tanto la relación que tiene las ciudades, especialmente la de Santiago en cuanto a su gran tamaño y forma se debe al incentivo del uso del automóvil por sobre el transporte público.
    Santiago luego de la aprobación del PRMS 100 del año 2013 sigue extendiendo su límite urbano aún existiendo posibilidades de constructibilidad en zonas de buena conexión del transporte público. Según el estudio de Palo Contrucci, urbanista de la Puc, queda un total de 3264 ha solamente en sectores de un radio máximo de 500 metros sobre una red de metro, es decir una cifra considerable para evitar la expansión.
    Concuerdo plenamente con la diversificación y mejoramiento de las redes de transporte, pero no me parece que es la única medida para hacer suficiente y eficiente la movilidad de la ciudad. El tamaño cada vez mayor de la ciudad de Santiago convierte al problema de la movilidad cada vez más inabarcable, en vez de poder invertir en lo ya existente.

    El triunfo de las Ciudades de Edward Glaeser. Santillana ediciones Generales
    2011. Madrid. Pag 227-272

  8. Pedro Barros dijo:

    “Para que una ciudad funcione, es necesario contar con sistemas económicos que aseguren el ingreso mediante fuentes laborales, se necesitan viviendas, áreas verdes, espacios de cultura y recreación, sistemas educativos y por sobre todo sistemas de movilidad.”

    Quando llegué a Santiago mi primera impresión de sus transportes públicos no fué la mejor, yo venia de una ciudad que el concepto de metro lleno es tener unas 40 personas en un vagón y quando llegué a Santiago y me encontré 100 personas por vagón quedé perplejo. En mi primer viaje en horario punta esperé una hora porque en mi inocencia pensaba que el flujo de personas iria disminuir y podría entrar en el metro calmadamente, ¡nunca estuve tan equivocado! Esa fue la mayor lección que Santiago me a dado hasta ahora, en horario punta es cada uno por si mismo luchando por unos míseros centímetros cuadrados en un vagón, respirando aire viciado, siendo repetitivamente esmagado por señores de edad que aún se sienten jóvenes y aún viendo que no cabe nadie más ellos se atreven a empujar un poco más.

    ¿Cual es la causa de eso? Como dices tu muy bien Karina, el sistema de metro fue muy bien pensado, muy bien planeado pero no lo fué para una ciudad como Santiago, una ciudad que crece a un ritmo alarmante, llevando a una segregación periférica donde no hay mas alternativas que el metro, son pocas líneas de metro. Oporto tiene la misma cantidad de líneas de metro y solo tiene cerca de 250.000 habitantes, es impensable que Santiago pueda funcionar bien con la misma cantidad de líneas para casi 7 millones de habitantes. El transporte público es clave para un buen desplazamiento de las personas hacia todos los servicios que la ciudad ofrece, pero la falta de medios para estes desplazamientos es notable. Hace un mes intenté volver de la faculdad hacia mi casa en micro, pensé que el flujo de personas seria menor, de hecho fué un poco menor, y de hecho el precio de un viaje en bus es inferior que uno de metro pero el congestionamiento al nivel del suelo hace que las personas prefieran viajar en pocos centímetros cuadrados de espacio personal para llegar a tiempo en lugar de distribuirse entre el metro y el bus.

    ¿Las soluciones para ese grande problema?
    Quizá un augmento de la red de metro, pero que sea hecho de una forma coherente para que no se transforme en la red de metro de Berlin que es la red de metro mas confusaque he utilizado, llegué a perderme tres veces en un único viaje. Santiago necessita una red de transportes públicos que crezca al mismo ritmo que su agumento de población, solo así el desplazamiento en la ciudad será mas sencillo y estará garantido.

  9. Bárbara, si bien es cierto que un factor importante de la movilidad tiene que ver no solo con la diversidad y calidad de los sistemas de transporte, si no que también con las distancias entre un punto y otro, no concuerdo con que controlar el límite urbano sea una solución frente al problema de transporte, pues creo que el principal problema que una ciudad extensa genera, no tiene que ver con el tamaño total de la misma, si no que con la centralidad que nuestra ciudad tiene.
    Si el centro de Santiago, fuese sólo de carácter geográfico y no cívico, económico, laboral etc, las problemáticas que se presentan hoy en día en cuanto a la movilidad, no existirían. Si los centros dentro de la ciudad extensa se encuentran bien distribuidos, potenciando la mixtura de las zonas entonces el problema del tránsito se reduce. A lo que me refiero con esto, es a que si el crecimiento del límite urbano de Santiago, estuviese alineado con una planificación estratégica en cuanto a el acceso a servicios y al uso mixto, la ampliación en sí no sería un problema en si mismo, por ende la respuesta a la problemática de la movilidad dentro de la ciudad no se encuentra limitado a la disminución de los tamaños de las ciudades, si no que a la presencia de núcleos diversificados dentro de ésta.

  10. Joaquin Cordua dijo:

    Santiago necesita urgentemente mejorar el transporte público, se deben diversificar las redes de transporte público y por sobre todo se necesita de innovación.
    Para resolver los colapsos producidos en el sistema del metro y la mala implementación de la red del transantiago, se necesita implementar un sistema interconectado mucho más diversa e innovadora, basada en el metro, que tenga 3 o 4 trenes que conecten con la periferia y servicios de buses urbanos hacia Lampa, Colina, Melipilla. Se debe construir el tren expreso a Rancagua, con estaciones en Pedro Aguirre Cerda y Lo Espejo, crear al menos 4 líneas adicionales de metro, una red de tranvía que complemente los buses, hacer teleféricos, circuitos peatonales, ciclovías que conecten las estaciones de metro y los centros de empleos. De esta forma se logra suplir las deficiencias del actual sistema público y permite disminuir la sobre carga de estos, lo que ayudara a que el sistema actual se reorganice.

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