Centro + Cultural

chinchineros_matias puelmaPor Matías Puelma.

Hace muy poco se definieron las zonas específicas para espectáculos callejeros en el centro de Santiago, en donde la mayoría se concentran en el cuadrante interior de Alameda, MacIver, General Mackenna y Bandera.

Serán catorce los puntos aprobados para muestras artísticas, luego que la ministra Tohá acogiera las demandas de las agrupaciones que desde el 2008 venían pidiendo zonas seguras para tocar música, actuar y vender artesanías.

Este tipo de proyectos urbanos son los que empiezan a ordenar y al mismo tiempo incentivar el uso en las calles, en dónde las personas son las que comienzan a tomar importancia en el mismo corazón de la ciudad. Son los peatones, ya no los automóviles, los que disfrutan de recorridos que aparte de ser recreacionales, ahora también pueden ser culturales y económicos, dependiendo del interés que se tenga.

Creo que a este tipo de intervenciones urbanas hay que darles mayor importancia e hincapié en resolver sus problemáticas, más que hacer “pruebas” por algunos períodos, tal como se está haciendo hoy en día con este nuevo plan cultural. Si son bien trabajadas, analizadas e inspeccionadas a fondo, se pueden lograr grandes cambios en el centro de una ciudad que necesita espacios para respirar de vez en cuando.

Algo similar, pero a mayor escala y mucha mejor organización, ocurre en San Telmo, Buenos Aires. Aquí se definió un día en particular (Domingo) para ventas de artesanías, bailes, espectáculos y música. Lo que ocurre en este caso es que se cierra el tránsito para automóviles durante ciertas horas del día, dejando varias cuadras para que el peatón pueda recorrer de manera tranquila y pausada.

El caso de San Telmo se ha convertido en un atractivo turístico, en donde a cada viajero que va por primera vez a Buenos Aires se le recomienda ir a visitar esta “feria”.

Ahora bien, si en el caso del centro de Santiago se pudiese crear un plan que conlleve un mayor trabajo de organización y prioridad para este tipo de recreaciones, estas zonas podrían llegar a ser de un gran interés turístico y al mismo tiempo con muestras culturales que representen lo que es Chile hoy en día, tanto en sus trabajos de artesanías como en sus bailes y espectáculos musicales.

No basta tan solo con definir zonas para que “[…] los itinerantes no tengan que arrancar más ni poner en riesgo sus instrumentos” , ni tampoco con definir solamente un horario (11 a 13 hrs y 16 a 20 hrs) para que lo cantantes, organilleros, artesanos y bailarines muestren sus espectáculos. Sino que además habrá que regularizar en varios ámbitos, los cuales irán desde la amplificación del sonido, hasta cortes de calles (organización del tránsito), seguridad y limpieza.

Sin lugar a dudas que este plan es un comienzo, es un primer incentivo para la ciudadanía que debería aprovechar y rescatar en su totalidad en estos tres meses de marcha blanca, esperando que la ordenanza que se podría dictar a fines de Noviembre por el Municipio logre ser efectiva.

[1] Carolina Tohá, alcaldesa de la comuna de Santiago

Fuentes:

http://www.plataformaurbana.cl/archive/2013/08/26/definen-zonas-para-espectaculos-callejeros-en-el-centro/?from=portada3

http://www.latercera.com/noticia/santiago/2013/08/1731-539277-9-definen-zonas-y-condiciones-para-espectaculos-callejeros-en-el-centro-de.shtml

 

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8 respuestas a Centro + Cultural

  1. Andrés Ortiz dijo:

    Que bueno que la calle no solo se entienda como un elemento para ir de un punto a otro, sino que se entienda como una experiencia, si al final la vida en la ciudad se entiende desde la calle y lo que en esta se genera, me refiero a los actos espontáneos como un show cultural, personas cantando, acrobacias en los semáforos, comercio, etc. Todas las situaciones capaces de sacarnos de la rutina y hacer interesante un lugar. me parece que es fundamental definir zonas para espectáculos, estas zonas sin duda se transformaran en lugares atractivos, estas actividades tienen la capacidad de construir barrio, sin embargo hay que cuidar que no se pierda “lo espontaneo” de la calle, asegurar una rotación de las presentaciones en las distintas zonas. Me parece que si no se tiene cuidado, pequeñas agrupaciones se pueden adueñar de estas zonas convirtiéndolas en lugares monótonos.
    Las calles de una ciudad son interesantes por lo impredecible, por las cosas capaces de hacer de un día común, un día especial, las zonas especificas son un avance importante en el uso de la calle, pero dudo que puedan traspasar la barrera del turismo y ser capaces de generar una diferencia en el día a día del habitante de la ciudad.

    • Lorena Fernández dijo:

      Si bien comparto tu valoración de la calle como una experiencia siempre cambiante, no creo que la delimitación de zonas de espectáculos callejeros atente contra de la espontaneidad que se genera allí. San Telmo, como mencionan otros compañeros en distintos comentarios, es un ejemplo de como ciertos proyectos y políticas permiten el crecimiento y consolidación de un barrio completo. En este caso, la feria de antigüedades que se propuso e instaló en la Plaza Dorrego, fue una iniciativa que buscó que los mismos habitantes valoraran su patrimonio histórico, y que además revitalizó un barrio en decadencia dentro de la ciudad y contribuyó a generar un nuevo centro de atracción turística. Por otra parte, en este barrio, no sólo se instalan los puestos de los feriantes los días domingos, sino que también existen varios museos que también le dan otro carácter al barrio durante los días en que no funciona la feria.
      De todas maneras, encuentro muy bueno el tema que trajo a discusión esta columna, para así pensar en apropiarse de las calles en la ciudad de una manera más artística.

  2. Fernando Guerrero dijo:

    Además de comentar que es muy interesante aquello que estás exponiendo en este artículo, ya que después de muchos años se están viendo iniciativas como estas para volver a recuperar las calles para el ciudadano y no para el automovilista, quisiera agregar que iniciativas como definir áreas para estos grupos musicales, también se suma a la imperante necesidad de crear calles peatonales o Boulevars en el centro de Santiago, gestión del mismo municipio que ha detectado el alto flujo de personas en calles como San Isidro, Ejercito, República, Lastarria, calles que han mostrado una densificación de población por las construcciones recientes o bien que se han convertido en áreas turísticas y que reciben grandes flujos de personas.1
    También es importante destacar las iniciativas, pero de manera más metropolitanas que se desarrollan todos los domingos en varios puntos de la capital, pero siendo el más importante el que conecta las comunas de Providencia y Santiago que es la “ciclorecreovía”, iniciativa que también devuelve el uso de la calle al peatón y al ciclista, conectando calles y avenidas para la recreación de la ciudadanía.2
    Iniciativas como estas, que además de convocar a muchas personas, demuestran una latente preocupación por el espacio publico, un espacio bastante escaso en la ciudad, pero que la misma ciudadanía está empezando a pedir, respetar y exigir a nuestras autoridades, con el fin de enriquecer la vida dentro del área urbana.

    1.http://www.plataformaurbana.cl/archive/2013/05/28/proponen-transformar-calles-del-centro-de-santiago-en-paseos-peatonales/
    2.http://www.ciclorecreovia.cl/donde-funciona/

  3. Carmen Luz Belmar dijo:

    Al igual que en los comentarios anteriores (Andrés y Fernando), es interesante ver que existan lugares que se estén “reordenando” como pequeños centros comerciales y, paralelo a esto, que estén densificándose (con edificación) de manera apropiada. Todo con el fin de devolverle a Santiago un poco de atractivo, no solo turístico, sino que también cultural e histórico.

    Efectivamente es interesante lo que se produce en San Telmo, el cual es un lugar atractivo turísticamente y que logra crear un ambiente propio de la cultura de Buenos Aires en Argentina. Existen también otros ejemplos a nivel internacional en donde está el concepto de brindarle un nuevo uso a un determinado lugar (enriqueciendo sus características de ubicación, conectividad, valor histórico, etc.) para beneficiar el reconocimiento de dicha ciudad dentro del plano nacional y mundial.

    Un ejemplo de esto es el Bryant Park (NYC), en donde se realiza la mundialmente reconocida semana de la moda o Fashion Week. Aquí se reúnen críticos, diseñadores y hasta ciudadanos para participar de una actividad que ocupa lugar en un parque público en Manhattan por un tiempo determinado. Otro ejemplo muy conocido es el Carnaval de Brasil, cuya celebración dura 40 días (antes de Pascua). Esto ocurre en varias ciudades de Brasil, pero el concepto de celebración como país enriquece enormemente su imagen cultural y turística.

    Es agradable leer este tipo de columnas, en donde más que una crítica hacia lo que se hace o no, y lo que se debería o no hacer, se aprecia desde el comienzo una iniciativa muy atractiva de propuesta ciudadana que está siendo litigada. Actualmente existen muchos lugares en donde pasan distintas cosas durante determinados días que debiesen formar parte de este proyecto, y es más importante aún que estos potencien la imagen de un Santiago rico en participación (ciudadana) y cultura.

  4. María Paz Quinteros Pomar dijo:

    Un elemento que todos los comentarios tienen en común es la idea de incentivar el uso de la calle, de devolvérsela al peatón de modo que la ciudad pueda ser vivida realmente. Los proyectos que tienen como objetivo lo anterior y que buscan hacer más atractiva la ciudad pueden tener efectos dispares; el caso mencionado en la columna es un proyecto que surgió como respuesta a las demandas de los mismos artistas callejeros, pero hay ocasiones en que el proyecto surge desde las autoridades y si éste no es bien informado puede tener consecuencias negativas.

    Es así como hace unos días surgió una polémica en relación a un proyecto de remodelación de la Plaza de Armas de Santiago, el Portal Bulnes (conocido como el “portal de las carteras”) será transformado en un paseo peatonal permeable hacia la plaza, por lo tanto los existentes puestos de comercio no tienen cabida en este proyecto. Se les ofreció a los locatarios ser trasladados a otras partes de la comuna, pero ellos se sienten parte del patrimonio o de la historia del mismo edificio, y se sienten pasados a llevar al no haber sido consultados. El Municipio quiere mejorar los espacios públicos de la comuna, lo que es positivo, pero les juega en contra no hacer partícipe a quienes se ven afectados directamente.

    Es importante tener presente a la comunidad cuando se planifican cambios o mejoras, ya que somos las personas quienes vivimos en la ciudad y nuestra opinión debería tomada en cuenta. Por lo tanto los proyectos que se insertan en la ciudad deben considerar que no sólo la afectan físicamente sino que también tienen consecuencias en quienes la habitan.

    Carta al Director de un locatario del Portal Bulnes: http://www.latercera.com/noticia/opinion/correos-de-los-lectores/2013/11/896-549983-9-portal-bulnes-y-plaza-de-armas.shtml

  5. Javiera Díaz dijo:

    Me parece acertada la intención de devolver las calles al peatón estableciendo zonas para realizar actividades culturales en la ciudad de Santiago con sus respectivas medidas de seguridad. Sin embargo, otro punto interesante de esta columna es el carácter versátil y espontaneo que pueden llegar a tener las calles de Santiago, Buenos Aires o cualquier ciudad del mundo.
    Nos encontramos ante una nueva forma de hacer y expresar ciudad. Considerar la calle como un elemento con multiplicidad de funciones, itinerante y versátil. Es decir, percibir la ciudad como un ente vivo, que se mueve y cambia.
    La versatilidad que puede tener la ciudad la vemos recurrentemente hoy en día. Parques que dan cabida a festivales y conciertos, calles que no solo están habilitadas para automóviles, sino que dan espacio a masivas corridas, cicletadas, carnavales, e incluso marchas. También actividades tan tradicionales como la feria de domingo del barrio.
    Además es práctico. El hecho de que una calle tenga esta dualidad, en la semana conexión vial y en fin de semana un lugar para actividades recreativas, es ahorro para una ciudad donde los espacios libres no abundan y la densificación es alta.
    Muchas veces, este tipo de espectáculos y expresión callejera, habla más de una ciudad y su cultura que su arquitectura misma.

  6. tamenabar dijo:

    Es muy interesante lo que se expone en el artículo. Considero que debemos apoderarnos de los espacios públicos para desarrollar una vida más comunitaria, y mejor aún si es fomentando la cultura y la entretención.

    Considero que otro buen ejemplo de la participación ciudadana en el desarrollo de la ciudad para recuperar los espacios públicos es el Park-ing Day. Este evento se desarrolla en muchas ciudades del mundo (originado en San Francisco), y tiene como objetivo que las personas se apropien por un día de los espacios que los automóviles usan a diario (los estacionamientos) para darle un uso distinto generando un jardín.

    De esta forma al igual que los ejemplos nombrados en el artículo, la gente se apropia de un espacio público por un día, generando participación ciudadana y a la vez creando conciencia de que el espacio público es un espacio de todos, un espacio en el que podemos y debemos intervenir si queremos mejorar nuestra calidad de vida urbana.

    Debería hacerse más iniciativas como las que se mencionan, hacerlas parte de la ciudad y no solo en ocasiones específicas.

  7. María Paz Laso dijo:

    La columna toca un tema central para el país, la mejora del centro de la capital. No obstante, considero que el aspecto que se trata en la opinión –determinar zonas específicas para la instalación de muestras y espectáculos culturales– es sólo uno de los puntos a considerar en el contexto del reordenamiento de la ciudad.

    En efecto, hay otros aspectos que requieren una mirada urgente por parte de las autoridades, los que tienen relación con el tema urbanístico. En primer lugar, el supuesto desarrollo urbano de Santiago Centro, de la mano del negocio inmobiliario, está quitándole la identidad a barrios que en algún momento fueron de gran valor arquitectónico. Piénsese, por ejemplo, en la zona que comienza en la Estación Mapocho y se extiende por Teatinos hacia la Alameda. Se trata de verdaderas joyas de los años 40 ó 60, que están siendo demolidas para dar lugar a edificios de departamento que no obedecen a ninguna otra consideración estética que el uso de suelo y la cabida que permite el respectivo plano regulador. Lo mismo con sectores aledaños al Cerro Santa Lucía, donde construcciones memoriales han sido demolidas para construir adefesios (por ejemplo, el Juzgado del Trabajo, ubicado en calle Merced).

    El segundo gran aspecto que la iniciativa de mejoramiento impulsada por la alcaldía debiese considerar, es la de privilegiar el desplazamiento de los peatones frente a los vehículos. Si se considera que el centro de Santiago es atravesado por tres líneas de metro, no tiene ningún sentido que el transporte público (Transantiago) pueda ingresar a sus calles. Lo mismo los autos. Todo lo anterior conjunto contribuye a contaminar el aire y el sonido de las calles, dificultando además el movimiento expedito de las personas. En este sentido, una buena solución sería hacer más calles peatonales.

    Como queda claro, el centro de Santiago necesita una cirugía mayor.

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