Santiago se expande, ¿el transporte también?

Trinidad AmenabarPor Trinidad Amenábar.

La migración campo ciudad que ocurre en Chile a mediados del siglo XIX y la acumulación del capital en los grandes centros urbanos, especialmente en Santiago, fue lo que transformó a Santiago en una gran urbe. ¿Qué implicó este proceso migratorio? La capital comenzó una progresiva expansión demográfica que demandó una red de transporte público que fuera capaz de conectar lo más rápido posible las distintas partes de la ciudad. Con los años Santiago fue creciendo de manera muy rápida lo que no permitió una planificación previa a la expansión, que trajo una serie de consecuencias como un mal transporte público, ya que el existente no daba a bastos para cubrir tal superficie.

¿Qué ocurre hoy con el transporte público? ¿Es eficiente, sustentable, seguro y satisfactorio? ¿Es capaz de conectar lo más rápido posible las distintas áreas de la ciudad, para hacer de Santiago una ciudad bien interconectada?

La empresa Metro asegura luego de un análisis que transportó 318 millones de pasajeros durante el primer semestre de este año, observó que el aumento respecto al año anterior fue de un 1,2% de viajes, es decir cerca de 4 millones más de traslados. Son estos datos los que evidencian que el metro es el sistema principal del transporte público en Chile.

Usted cree que a la gente le gusta andar en metro ¿porque es más “temperado” o porque le gusta “estar en contacto” con otras personas? Bien sabemos que en los horarios punta “no cabe ni un alfiler” en este medio de transporte, que la gente anda incómoda y apretada, pero aún así la gente lo prefiere por sobre la micro. Esto sucede porque el metro cumple el tiempo de espera, además de tener un flujo constante y frecuente, lo que permite al pasajero tener control sobre sus horarios.

En contraste con los trenes subterráneos, el Transantiago es un desastre ya que no responde de la forma adecuada las necesidades que tiene una ciudad de tal magnitud como en la que vivimos. Los tiempos de espera son largos, dependen de la congestión vehicular y por lo tanto la duración de los traslados no es siempre la misma, los buses no cumplen con una frecuencia fija.

En Santiago el automóvil tiene prioridad sobre el transporte público. El vehículo particular tiene mayor infraestructura para su movilización, y con el tiempo han fomentado su uso construyendo más carreteras, como la Costanera Norte, permitiendo un menor tiempo de traslado. Creo importante replantearse la jerarquía que tiene el transporte particular en nuestra sociedad ya que; a modo de ejemplo, si en un Transantiago van 90 pasajeros y en un automóvil sólo 2 considero lógico otorgarle más facilidades de traslado al transporte en el que van más personas. Además, al hacer más expedito el viaje en movilización pública, se podrían coordinar horarios de parada y el servicio sería más satisfactorio. Esto traería como consecuencia un aumento en el uso del transporte público y así mismo disminuiría la congestión vehicular.

Existen distintas iniciativas que tienen como objetivo solucionar los temas mencionados anteriormente. La Política Nacional de Transportes que busca entregar los principios generales en todos los ámbitos del transporte que necesita el país para impulsar su desarrollo social (asegurar movilidad) y económico (planificar infraestructura). También el Plan Maestro de Transporte Santiago 2025, instrumento de planificación de transporte metropolitano para Santiago, que reparte su presupuesto en diferentes proyectos como ciclovías y el proyecto de las nuevas líneas de tren. Finalmente mencionaré la Política Nacional de Desarrollo Urbano que tiene como objetivo generar condiciones para una mejor calidad de vida para las personas.

Vuelvo a recalcar la importancia de planificar la expansión de la ciudad en conjunto con el transporte. Hoy observamos las consecuencias de una “no planificación” previa a la expansión de Santiago y es por esto, que junto a las iniciativas mencionadas, todos los ciudadanos debemos ser conscientes y solucionarlo antes de que nuestra ciudad siga creciendo.

Fuente imagen: http://ambiental.unab.cl/wp-content/uploads/2011/04/autopia.jpg

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Columna Contingencia. Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Santiago se expande, ¿el transporte también?

  1. El transporte tiene una gran influencia sobre la vida cotidiana de las personas, condicionando en gran medida los procesos de exclusión o integración en la ciudad. La construcción de nueva infraestructura vial comunica diversos sectores de la ciudad de forma más expedita, mejorando el territorio en materia de cohesión y acceso.

    El problema es que al incrementar la capacidad del transporte se promueve simultáneamente la expansión urbana a sectores periféricos, en forma de suburbios. Con la extensión de la trama urbana, no solo se expande el territorio de la ciudad, sino que también aumenta la congestión vehicular y la demanda por nueva y mejores vías de transporte (generándose así un ciclo vicioso).

    En Chile, el transporte crece y se expande en función a la demanda de la población. Al entender que el transporte tiene un rol fundamental en la forma y organización del territorio, coincido en la importancia que adquiere el transporte público en la planificación, desarrollo y gestión de nuestras ciudades. A través de un diseño consiente de las redes viales deberíamos ser capaces de satisfacer las demandas inmediatas de la población, mejorar la infraestructura del transporte publico y controlar el crecimiento de nuestra ciudad en el futuro.

    Mejorando, por ejemplo, la calidad y la imagen del transporte publico, podríamos
    “desplazar” de sus autos a miles de personas, que por elección propia y en busca de eludir la sensación inseguridad, incomodidad e ineficiencia que provoca el sistema de transporte colectivo, deciden movilizarse por medios privados. Ello podría aliviar los grandes atochamientos y problemas de congestión presentes en las ciudades de hoy, víctimas del uso desmedido del automóvil.

    • Javiera Díaz dijo:

      No creo que la expansión urbana hacia sectores periféricos sea un “problema”. El aumento de la población urbana en Santiago es inevitable e inminente, por lo que el crecimiento de la ciudad también. Dentro de las alternativas de desarrollo de la ciudad, es mucho mejor para evitar la congestión que ésta siga el camino de la expansión antes que la densificación. La implementación del servicio de transporte público, de su infraestructura entregara mejor calidad de vida a un gran porcentaje de población santiaguina que vive en comunas periféricas y que actualmente debe considerar dentro de su rutina diaria hasta 3 horas tan solo para movilizarse de su casa al trabajo, colegio, universidad, etc. Éste es el verdadero problema de la situación actual del transporte público en Santiago.
      Además de la implementación de infraestructura, es necesaria una mejor fiscalización por parte del Estado hacia las empresas concesionarias del servicio. Es bastante común en un paradero ver pasar 3 micros seguidas con el mismo recorrido y luego no vuelven a pasar en 1 hora más. O también la falta de micros en circulación cuando el resto está en mantención o guardadas. Es momento de fiscalizar estas y muchas otras irregularidades más que se ven actualmente en el sistema. Sin duda alguna, la planificación del crecimiento urbano en conjunto con la implementación del transporte público, mejorara la calidad de vida y de ciudad en la que actualmente estamos.

  2. Matías Puelma Maturana dijo:

    Creo que el tema que se toma en esta columna es fundamental para lo que Santiago está viviendo hoy en día. Nuestra ciudad está colapsando en los desplazamientos que necesitamos para poder trabajar, estudiar o recrearnos. Los tiempos de espera por un transporte público son altísimos, y mejor ni mencionar el tiempo de desplazamiento en horario pic.
    Las prioridades están raras. El transporte público no se impone con la magnitud que debería, este necesita de una transformación más radical que fijar horarios de parada o fiscalizaciones de pago. Necesita de cambios en la ciudad, nueva infraestructura en sus calles y planificación urbana para poder tener un correcto funcionamiento.
    Existen casos en donde la prioridad en las calles es para los buses del transporte público, tanto así, que en Quito, Ecuador, los recorridos principales de los buses van por el centro de las avenidas con pistas exclusivas para estos, en donde ya no tienen paraderos, sino que son verdaderas estaciones con pasarelas para llegar a ellas y con fiscalización en el cobro, cada una con los implementos necesarios de pago del ticket (carga de tarjeta) para ocupar el servicio. Aquí el transporte público tiene preferencia por sobre el particular, teniendo la misma o mayor cantidad de pistas para circular que para el transporte privado.
    Si Santiago tuviese un sistema integrado de avenidas principales adecuadas para un funcionamiento como este, en los horarios pic sería mucho más cómodo moverse por un par de vías por las que circulan 4 buses por cuadra versus 40 autos por cuadra y las preferencias de desplazamiento podrían empezar a cambiar, dejando más despejadas las calles secundarias para que de esta maneras los buses alimentadores puedan circular más libremente y así, al fin y al cabo, el llegar a tu casa te tomará quizás 10 o 20 minutos más que moverte en auto, pero por un precio mucho menor, a diferencia de hoy en día que se paga poco, pero al final en tiempo gastado sale más caro.

  3. Andrea Urbina dijo:

    Probablemente ya se han mencionado casi todos los grandes problemas que hoy en día tiene nuestro sistema de transporte público. Esto se debe a que las Políticas Públicas vinculadas al transporte no se han tomado con el debido cuidado con el que se debería hacer y porque la institucionalidad en transporte no tiene el poder para desarrollarlas. Hoy en día existen grandes contradicciones en nuestro sistema institucional vinculado a la ciudad, es decir las políticas públicas operan sin coordinación alguna de manera fragmentada e intersectorialmente. Existen múltiples programas y planes que se realizan a la par sin ni siquiera vincularse entre ellos. A nivel de planificación, inversión y operación no hay ningún tipo de coordinación. Es por esto que muchas veces se construyen viviendas sociales en las periferias y ni siquiera cuenta con una red de transporte público sin pensar en se trasladaran a diario esas miles de persona.

    Hoy más que nunca se necesita un solo ente que pueda planificar la ciudad, para que así sea coherente el sistema en su totalidad. Del hablado Plan Maestro 2025 hoy en día no tiene ningún tipo de vinculación con el (PRMS) Plan Regulador Metropolitano de Santiago, por lo que si no se vinculan van a seguir existiendo errores como el Transantiago. Dado que es en la planificación de nuestra ciudad en donde se pueden marcar los grandes cambios que se necesitan. No basta con un proyecto de gran inversión si no se cuenta con una planificación previa.

    La Política Nacional de Transporte, es una política solamente desarrollada por el ministerio de transporte que no tiene un planteamiento vinculado a la planificación territorial ni con las inversiones que hoy en día se están desarrollando por el Gobierno Central; ni tampoco se vincula con otros ministerios. La coordinación y una institucionalidad integradora son la clave para que nuestras ciudades puedan constituirse como lugares con mejor calidad de vida para todos.

  4. Sebastián Pedrals dijo:

    Creo que es importante volver a replantear y definir el papel que juega el transporte público al momento de hacer ciudad permitiendo que la expansión de ésta sea eficiente. Parece ridículo que en calles de alto trafico no exista una pista que sea exclusivamente para el transporte público, aun mas absurdo que el diseño de los proyectos futuros tampoco las contemplen, como es el caso de Americo Vespucio Oriente. Éste proyecto de gran embergadura no contemplaba pistas exclusivas a pesar de contar con un gran espacio destinado a un parque, mostrandonos la poca importancia que cumplía el transporte público en el proyecto y en la ciudad. Creo que para poder generar un cambio al momento de hacer ciudad es necesario saber que queremos para ésta, posteriormente podemos definir el “como”

  5. Maria de los Angeles Silva dijo:

    Una buena ciudad se mide con distintos factores, y uno muy importante es la movilidad. En Santiago existe un problema de movilidad, la congestión inunda las calles, las avenidas y las autopistas, el metro y las micros generando un caos a las horas punta. Y aunque se han construido grandes proyectos de infraestructura vial, estos colapsan por el aumento de la gente que anda en auto.
    La entera imagen de la ciudad cambiaría si resolviera en primer lugar los problemas del transporte público, priorizándolo sobre el automóvil privado y convirtiéndolo en una mejor opción para moverse en la ciudad. Pero esa es una proyección que se ve demasiado lejana a como están funcionando las cosas hoy. Existe una extensa lista de problemas del transporte público actual, que no es eficiente, ni barato, ni cómodo, ni seguro. Hoy la mejor opción que se observa es ahorrar y comprarse un auto, lo cual sigue aumentando el problema de la congestión.
    Y antes de mejorar el transporte público para contribuir al problema de la congestión, se necesitan cambios en las condiciones y funcionamiento, ya que gran parte de la población chilena se moviliza en transporte público y esto afecta fuertemente la calidad de vida del chileno.

  6. Rosario Tocornal dijo:

    Creo que el último punto de esta columna contiene el hecho que detona este gran problema, el crecimiento desmedido sin planificación ni visión en cuanto a transporte.

    Como en cualquier ámbito, el tomar decisiones sin considerar variables como la sustentabilidad o el transporte se traducen en graves problemas y dificultades a futuro para desarrollar esos ámbitos. De más está decir que todo esto pudo haberse hecho bastante más fácil si se hubiese sido más visionario al momento de tomar decisiones de crecimiento urbano.

    Ahora bien, claro está que el transporte no funciona como en países desarrollados, que no cumple con las expectativas de los usuarios, tanto de las micros como del metro, uno más lento y incierto en cuanto a tiempos de traslado y el otro, a pesar de tener horarios definidos y eficientes, la mayor parte del día está colapsado.
    A pesar de que ya se han empezado a tomar algunas medidas para mejorar el transporte público, estas no han sido suficientes, y si queremos lograr ser un país desarrollado el transporte debe empezar a ser prioridad para el gobierno, incluyendo además la sustentabilidad en su desarrollo, ya que de no ser así, a futuro nos encontraremos con el mismo problema de ineficiencia en relación a la sostenibilidad urbana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s