¿Dónde están los arquitectos?

Begoña UribePor Begoña Uribe.

¿Dónde están los arquitectos en el diseño y planificación de un mall dentro de una ciudad patrimonial, de edificaciones dentro de un parque y de una caja cerrada hacia la calle en plena providencia peatonal? ¿Cómo permitieron tales proyectos, o es que no tuvieron voto en el momento de decidir?

El discurso del arquitecto no siempre calza con los intereses de las municipalidades, entidades privadas e incluso de los ciudadanos. Los intereses del arquitecto apuntan a una ciudad ideal, en lo posible, donde abunden los parques, las circulaciones sean a pie o en bicicleta y la altura máxima de construcción no supere los ocho pisos. Este modelo difiere mucho de lo existente y aunque apuntamos a esta imagen hay muchas restricciones y conflictos que se interponen en el camino. La única explicación para la construcción de estos tres ejemplos es que los intereses del arquitecto se vieron inferiores a los de la municipalidad, inversión o de la comunidad.

El caso del mall de Castro ilustra muy bien esta controversia. En un pueblo con alto valor patrimonial por sus iglesias y palafitos se propone construir un mall de 33.900m2. ¿Cómo es posible que se permita construir semejante edificio, quebrando con todo el orden de esa ciudad? Esa pregunta se la hace un turista, un santiaguino o un arquitecto pero para los lugareños este mall es símbolo de crecimiento y progreso. Éste es posible gracias al creciente turismo en la ciudad que le ha permitido crecer y ser un nicho para esta inversión. Los habitantes de la zona aprueban de lleno el proyecto ¿y cómo no? si un mall les da muchas facilidades y comodidades que antes no tenían; es para ellos símbolo del progreso de su ciudad y mejora en su calidad de vida. La municipalidad obviamente está de acuerdo ya que significa ganancias, al igual que las inmobiliarias. Todo apuntaba a que el mall se iba a construir pero, ¿dónde estaban los arquitectos que se preocuparon de que su ubicación e impacto visual no perjudicara las características del lugar?

Este no es el único caso de discrepancia, en el Parque Araucano la municipalidad permitió construir el complejo Vida Parque el cual cuenta con un gimnasio, boulevard de restaurantes y un centro de entretenciones para niños en un terreno que es considerado de todos pero que ahora se loteó y se vendió. El proyecto se construye en 2010 y es muy bien recibido por la comunidad ya que se duplican las visitas al parque, y ¿cómo no? si ahora constituye un estimulo muy distinto al del parque tradicional. Si bien el centro funciona, y los programas dentro de un parque son un factor a considerar en el diseño, el diseño de éste lo hace ajeno al parque ¿dónde estaban los arquitectos que se preocuparon de la integración de este nuevo programa al parque?

Por último el controversial caso del Costanera Center. Aquí se permitió la construcción de una torre de 63 pisos y un mall de 710.000m2 para albergar oficinas y comercio que barrieron con las actividades comerciales minoristas propias del lugar. Ahora el mall funciona y resulta que la caja del mall usa toda una cuadra y tiene solo tres entradas peatonales en 350 metros lineales. ¿Dónde estaban los arquitectos que permitieron la nula comunicación del nuevo edificio con la calle, estando este en una de las áreas mas peatonales de Santiago?

Estos tres casos tratan temas distintos como son el patrimonio, uso de áreas verdes y llegada al suelo de un edificio respectivamente. Se asemejan en que todos los intereses estaban a favor de la construcción del edificio en si menos los arquitectos. Lo cual nos hace cuestionarnos si nuestra postura es realista, o está infundada en ideas de escuela que se alejan de la realidad.

Están las municipalidades que necesitan ganar dinero de las contribuciones, lo que sólo lograrán con el buen uso de los recursos propios o privados; los privados al mismo tiempo buscan invertir donde puedan obtener rentabilidad la cual la obtienen con el consumo y deben atenerse a las preferencias de los usuarios. Con tantas opiniones es difícil que un arquitecto pueda controlar que se construye y que no, seria como tener el poder de decirle que hacer al mercado. Nos encontramos en una discusión sin salida donde el arquitecto no tiene mas que denunciar este hecho en la prensa como se hizo, pero sin resultados. Lo ultimo que queda es aceptar la construcción de los edificios porque son el reflejo de nuestra sociedad, de sus necesidades y demandas y velar por que el diseño de estos sea lo mas acorde a las condiciones existentes.

¿Dónde están los Arquitectos? A la hora de legislar para que no ocurran cosas como las ya vistas en Castro, el Parque Araucano y Providencia. La verdad es que los arquitectos denunciaron estos problemas repetidas veces. Ellos estaban, pero su voz no se escuchó. En Chile se le da poca importancia a la opinión de los arquitectos en integración de obras en la ciudad. Se les entrega un proyecto y estos se ven obligados a cumplir con el mandante, el cual siempre es privado y por ende no sirve a la comunidad.

Faltan herramientas que nos permitan diseñar de acuerdo a las nuevas necesidades de consumo y crecimiento de las ciudades de hoy sin arrasar con el uso o patrimonio que estas tienen adscritas, la permisibilidad excesiva y la acción de buscarle el agujero legal en las leyes de construcción es completamente nocivo para una ciudad. Faltan planificadores de ciudades que sean escuchados y tomados en serio a la hora de diseñar un proyecto de gran envergadura y repercusión en la ciudad. Y falta un dialogo serio entre autoridades, expertos y ciudadanos para que así mediante acuerdos se llegue a construir una ciudad que cumpla con las necesidades del usuario, y los requerimientos de los expertos. Solo así podremos tener una ciudad que de verdad funcione.

Fuentes:

1. Alberto Texido, Plataforma Urbana. Castro Shopping: ¿No hay mal que por bien no venga? (21.03.2012) < http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/03/21/castro-shopping-¿no-hay-mal-que-por-bien-no-venga/#more-39488&gt; [Consulta: 27.08.2013]

2. Diario la Tercera, UNESCO plantea demoler pisos superiores del Mall de Castro. < http://papeldigital.info/lt/2013/06/13/01/paginas/008.pdf&gt; [Consulta: 27.08.2013]

3. El Mostrador, “Veinte organizaciones locales defienden la construcción del mall de Castro” (01.07.2013). < http://www.elmostrador.cl/pais/2013/07/01/veinte-organizaciones-locales-defienden-construccion-del-mall-de-castro/&gt; [Consulta: 27.08.2013]

4. Katica Puga, Vida al Parque (Sept. 2012). En: La ciudad en la Historia, Columna de Contingencia <https://laciudadenlahistoria.wordpress.com/2012/09/10/vida-al-parque/ > [Consulta: 27.08.2013]

5. S/a, La pregunta equivocada ¿Usted quiere mall? (10.06.2012). <http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/07/10/la-pregunta-equivocada-¿usted-quiere-mall/#more-44630&gt;

Fuente imágenes:

1. Álvaro Vidal. “Bahía de Castro con la nueva fachada del Mall”(12.06.2013). En: Diario la Tercera, UNESCO plantea demoler pisos superiores del Mall de Castro. < http://papeldigital.info/lt/2013/06/13/01/paginas/008.pdf&gt; [Consulta: 27.08.2013]

2. S/a. (n/d). En: “!Ya inauguramos en Mall Costanera Center”<http://www.afex.cl/prontus/VerNoticia.aspx?id=26&gt; [Consulta: 27.08.2013]

3. Javier Carrasco, “Mas fotografías del Costanera Center” (2012). En: <http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?p=94445499 >[Consulta: 27.08.2013]

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7 respuestas a ¿Dónde están los arquitectos?

  1. Andrés Ortiz dijo:

    Como arquitectos quedamos asombrados con intervenciones como las expuestas en esta columna, es obvio, en cada uno de los ejemplos encontramos todos los males de la arquitectura. sin embargo nos asombramos aun más cuando la comunidad los acepta transformándolos en éxito. ¿será que hablamos otro idioma? creo que la crítica que se le puede hacer a estos proyectos son principalmente formales y de escala. como programa funcionan y ahí esta su éxito, éxito capaz de compensar “lo estético”. las personas lo aceptan y para los arquitectos se trasforma en aberraciones inexplicables.
    creo, que desde la Arquitectura, que hay un rechazo generalizado y rotundo a estos proyectos, sin embargo habría que estudiar los factores que los hacen exitosos. como arquitectos debemos aportar dando forma a estos lugares, demostrando con ejemplos concretos que podemos como disciplina mejorar espacialmente y formalmente estos lugares. debemos enseñar el por que es mejor una cosa que otra. No podemos negar estos modelos ya que se implementan y tienen éxito aun sin nuestra ayuda, no nos necesitan. el primer paso es aceptar este tipo de programas, luego estudiarlos para PROPONER mejoras que cualifiquen a este tipo de proyecto y sean en todo ámbito un aporte al paisaje de la ciudad.

  2. Debemos considerar que Chile es un país que está en vías de desarrollo y que ha tenido gran crecimiento económico estos últimos años. Los primeros seis meses del 2013, según declaró el Banco Central, la economía del país creció un 4,3%.

    Según los datos mencionados anteriormente se observa que el país crece cada vez más y junto con esto se construyen más lugares donde se ofrecen servicios y comercio como los mencionados en el artículo anterior; Mall de Castro, Vida Parque y Costanera Center.

    El por qué de su construcción lo entendemos ya que existe una necesidad de consumo por parte de la sociedad y la industria. Pero como arquitectos nos cuestionamos el Cómo se construye, es decir la forma en que se hace pasando a llevar el diseño y su relación con la ciudad.

    El arquitecto tiene un papel clave, ya que el edificio no es sólo una unidad sino que también es lo que lo rodea y el impacto que genera en la ciudad y su entorno. No podemos dejar que nos aplasten, en estos temas se debe trabajar de forma horizontal en conjunto con ingenieros, ciudadanos, sociólogos, diseñadores, entre otros, para crear una ciudad agradable y buena para todos.

  3. Catalina Alcalde dijo:

    Estoy muy de acuerdo con la realidad de los ejemplos planteados en la columna anterior. Efectivamente los arquitectos deben responder a las órdenes del mandante sin tener mucho espacio para diseñar lo que cree que es mejor. Los arquitectos están. El problema es que no tienen el espacio para diseñar, para manifestarse, para competir con el mercado. Creo que una buena solución a este problema es que cuando se trate de proyectos que afectan a una comunidad y en algunos casos a la ciudad, es llamar a concurso. La idea es que realmente gane el mejor proyecto, elegido por una comisión que considere autoridades políticas, municipales, vecinales, inversionistas, arquitectos urbanistas, paisajistas, etc. El concurso es la instancia en donde el arquitecto realmente puede ejercer su profesión y desarrollarse en plenitud, generando proyectos que tendrán que satisfacer necesidades económicas, sociales, estéticas y funcionales.

  4. Antonia Medina dijo:

    Creo que esta columna ha tocado un tema central: la opinión de los arquitectos en contraposición a la del resto de la sociedad. Se supone que en cada tema hay gente que sabe de lo que habla y expertos, pero en el nuestro (la ciudad), todos alzan sus voces. ¿Y cómo no? Los arquitectos no somos los únicos dueños de la ciudad, la compartimos con todo el resto de sus habitantes. No se trata solamente de tomar la palabra y denunciar lo que no nos parece aceptable (lo cual es para nosotros un deber). Se trata también de hacer converger nuestras opiniones y aunar voluntades con otras disciplinas, de manera que no solo entendamos lo que la sociedad reclama (como los servicios y equipamientos señalados en la columna), sino que encontremos la manera de darle una forma satisfactoria, a nivel académico, social y ciudadano a estas necesidades. Se trata también de crear un diálogo permanente con el resto de las entidades y personas, enriqueciendo nuestro punto de vista con opiniones de otros expertos (sociólogos, psicólogos, economistas, etc.) y desarrollar los proyectos con un equipo multidisciplinar.

  5. Javiera Díaz dijo:

    ¿Dónde están los arquitectos? pensando, pues, ninguno es ajeno a la problemática planteada en esta columna, por lo tanto hay que hacer algo ya.
    Los actores involucrados en la gestión de proyecto, no están llegando a las mismas soluciones. Se plantea que la opinión del arquitecto no está siendo escuchada, que la rentabilidad de un proyecto prima por sobre el diseño y la estética. El resultado final tiene virtudes y falencias según la escala analizada. Los casos mencionados en la columna, a escala ciudad, no están en armonía con el entorno, sin embargo, a la escala del usuario, funcionan.
    ¿Por qué no hay concordancia en los resultados? En esta ocasión mi crítica es hacia nosotros, los arquitectos. Quizás tenemos que empezar a cuestionarnos ¿cuál es el modelo de ciudad ideal que buscamos? ¿Qué tanto considera este modelo al usuario? A lo largo de la historia, los arquitectos hemos tenido múltiples oportunidades para concretar proyectos que apuntan hacia la “ciudad ideal”, como la Brasilia de Niemeyer, que en términos formales son correctos, pero funcionalmente consideran un usuario ideal, ficticio y dejan de lado al usuario real. Nuestro deber como arquitectos es pensar tanto en la ciudad como en el usuario. Por último, dejar en claro que no se trata de una lucha, qué opinión domina sobre la otra, sino que arquitectos y usuarios se entiendan para lograr el éxito del proyecto en todas sus escalas.

  6. María Paz Laso dijo:

    Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Andrés Ortiz, existen ciertas dinámicas que se están dando el mercado (hace un buen tiempo) que hacen que aparezcan este tipo de obras, que luego los arquitectos descueramos.
    Creo, al igual que Andrés, que hay que estudiar estos proyectos, tomar sus “éxitos” y proponer nuevas soluciones que les den a estos lugares un valor agregado. Dejar de criticar cómodamente y tomar cartas en el asunto, y qué mejor lugar para estudiar y probar que la universidad.
    La escuela debería hacer talleres que metan a los alumnos en estos temas, para generar conocimientos que les permitan criticar y aportar como arquitectos en el mundo real una vez que egresen. Centros culturales y museos son programas fascinantes para proyectar, pero en la realidad son contados con una mano los que van a tener la oportunidad de hacerlos. La realidad de los malls, streep centers y programas menos “glamurosos” pueden ser una oportunidad para aportar positivamente en algo que es masivo y popular.

  7. Pedro Barros dijo:

    “¿Dónde están los arquitectos en el diseño y planificación de un mall dentro de una ciudad patrimonial, de edificaciones dentro de un parque y de una caja cerrada hacia la calle en plena providencia peatonal?” Infelizmente este tipo de proyectos está muchas veces condicionado al discurso de las municipalidades y el arquitecto, aún más si es un arquitecto con poco destaque simplemente hará aquello que le proponen, se convertirá en un mero diseñador. Las ciudades son el agregar de diferentes ideas, y tal como dices el interés de los arquitectos es crear una ciudad ideal, pero no una ciudad utópica pero si una ciudad donde todas sus dimensiones puedan coexistir libremente. Esto no pasa en las ciudades donde vivimos por una razón muy simple, ¡interés de los privados! Intereses de voluntades que marcan la municipalidad pero no la comunidad. A nadie le gusta vivir cerca de un mall, aún que reconozcan sus facilidades a nadie le gusta vivir cerca de él, y tal como refieres al mall de castro, es un bueno ejemplo de eso, el crecimiento del turismo no debería ser una justificación para eso, aunque el mall lleve mejoras en su calidad de vida representa un monolítico en el paisaje y en su impacto visual. Un mall es esencialmente un edificio amorfo, sin una identidad específica, la antropologia agrega los malls en el mismo sector de los aeropuertos, los no lugares. ¿Eso quiere decir que se esta proyectando un edificio sin identidad para un lugar que tiene un interés patrimonial?

    El arquitecto así como el médico, por encima de muchas otras profesiones tiene deberes morales y éticos en las creación, planeamiento y ubicación de sus proyectos, pero eso es la versión ideal de un arquitecto, y de la misma manera que hay médicos sin ética que solo piensan en dinero también hay arquitectos que también solo piensan en ganar más dinero.

    “Faltan planificadores de ciudades que sean escuchados y tomados en serio a la hora de diseñar un proyecto de gran envergadura y repercusión en la ciudad.”

    Esa si que es una grade necesidad, no necesitamos más genios pero si profesionales que estén dispuestos a planificar una ciudad con ética y moral.

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