Venecia, dos polaridades

Por Felipe Ruiz-Tagle C.

Cuando nos enfrentamos al estudio de una ciudad de importancia histórica, no podemos dejar de lado que esa ciudad no esta en su estado original, todas las ciudades han sufrido transformaciones y cambios fruto del desarrollo, los eventos naturales o simplemente el tiempo, si bien Venecia en su parte insular se conserva de manera extraordinaria en cuanto a su valor histórico con problemas por su condición marítima, también han surgido problemas por la ciudad que ha nacido en la Costa Italiana a partir de esta ciudad.

Venecia, ciudad insigne del Renacimiento se encuentra hoy en día polarizada entre dos mundos, la ciudad histórica y la ciudad adyacente que crece en el borde costero de Italia hacia dentro, estos dos asentamientos se encuentran divididos por una laguna que mas que presentarse como un elemento de relación, se presenta como el punto de la discordia.

La Serenísima fue fundada en el siglo V como punto de refugio a las invasiones bárbaras, al contrario de la mayoría de las ciudades de la edad media, Venecia no crece con un centro y un cinturón periférico amurallado, sino que nace con una protección natural, al ubicarse sobre 118 islas, el mar se transformo en su principal defensa lo que evito la necesidad de amurallar la ciudad. Esta condición tenia su precio, si bien se prestaba como un elemento de seguridad, el terreno arenoso en el que se emplaza requirió un manejo sin igual de las técnicas constructivas para posarse sobre lo que en principio eran franjas de arena, a lo que hoy en día vemos como una gran ciudad sobre el agua. Esta proliferación de las técnicas llevaba consigo el dominio del mundo marítimo y por consiguiente del comercio, ubicada en un lugar estratégico se presentaba como un punto de contacto comercial para Europa con el oriente. Fruto de esta condición la ciudad se desarrollo como una potencia económica, capital de la Republica de Venecia hasta el año 1797.

Este apogeo trajo consigo un gran desarrollo cultural, una de las primeras influencias culturales provendría desde el Imperio Romano de oriente, desde Constantinopla importarían la sofisticación de su arquitectura bizantina. Una clara y evidente muestra de esta ascendencia es la basílica de San Marcos. Esencialmente, su planta en cruz griega nos da ya una pista de las referencias técnicas y motivos estéticos traídos a Venecia desde la lejana ciudad a orillas del Bósforo. Esto manifestaba la estrecha relación comercial que existía entre la ciudad y el Imperio de oriente.

La condición marítima de la ciudad trae consigo muchas virtudes como punto estratégico comercial y seguro, pero de por si trae muchos problemas, la ciudad alcanzando ya un cierto desarrollo demográfico y territorial solo podría crecer sobre si misma, por otro lado la ciudad vive en constante acecho de las inclemencias del clima y las inundaciones que sumando a las condiciones arenosas del terreno, hacen difícil la conservación y renovación de la ciudad histórica.

Debido a estas condiciones es que naturalmente nace la parte continental de Venecia, la responsable de esta dualidad entre la ciudad del agua y la ciudad de tierra firme.

La apertura hacia el mar con la creación de la estación balnearia de Lido y la conquista de la tierra firme con la creación del puerto industrial y la ciudad de Marghera lanzaron a Venecia de vuelta a una dimensión europea y configuraron un modelo territorial que tuvo mucho éxito urbano, construyendo una ciudad de una complejidad excepcional. A fines de los años sesenta este modelo entro en crisis debido a numerosos motivos, como la superación en temas productivos del puerto de Marghera, la transformación del modo de vida y el cambio de uso de la ciudad histórica a una ciudad esencialmente turística.

Según Roberto D’ Agostino, en su ensayo El nuevo escenario urbano, el ultimo plan regulador de Venecia fue elaborado en los años cincuenta, desde entonces el urbanismo veneciano se ha dedicado a planificaciones parciales, pero no se ha tomado en cuenta el nivel global de la ciudad, lo que ha llevado a distintos problemas.

La fragmentación producto de estas acciones parciales es manifiesta, las dos ciudades han crecido de forma independiente preocupándose de sus problemas, dándose la espalda, utilizando la laguna que debería unirlas como un elemento divisorio, por eso en los bordes, ya sea hacia Mestre o hacia Venecia, se han colocado funciones no deseadas como vertederos, actividades productivas, estacionamientos y actividades similares. Esta situación no es sino descoordinación entre administraciones individuales que no ponen sobre su propia estructura un plan común para la ciudad.

La creación del Porto Marghera que permitia a Venecia volver a ser protagonista en Europa, trajo consigo en este lugar refinerías de petróleo, centrales de carbón y otras plantas de producción química, esto conllevo a una alta contaminación a la laguna de Veneto, los desechos de estas industrias actúan como abono para las algas, las cuales con el calor del verano se pudren y causan muchos problemas para la ciudad y el ecosistema. Ya en 2011 se aprobó la Ley complementaria de acuerdo para la química de Puerto Marghera para regular y planificar los proyectos industriales y sus implicancias ecológicas.

Por otro lado un eterno problema de Venecia ha sido las inundaciones, según crónicas antiguas, la ciudad siempre ha sufrido de ellas. Pero es un hecho que se han ido acrecentando con el pasar de los años por distintos factores como el calentamiento global y el alto transito que transcurre en los canales. Una solución para esto surgida en 2003 y que comenzara a funcionar en 2014 es el proyecto MOSES que consiste en diques gigantescos instalados en el fondo del mar que separaran la laguna de veneto con el mar adriatico. Un proyecto enorme y muy costoso que promete conservar la ciudad histórica de Venecia.

Como vemos preservar una ciudad histórica nunca es fácil, es mas si la ciudad es Venecia, construida sobre un terreno arenoso en el agua, con una ciudad satélite construida en tierra firme que no hace mas que darse la espalda con la ciudad histórica. Venecia debe redoblar sus esfuerzos para prosperar, generar normativas globales que resguarden los intereses de la ciudad como patrimonio cultural y histórico mundial, con un ordenamiento acorde con las necesidades de ambas ciudades que permita seguir desarrollando esta monumental obra de ingeniería y arquitectura sobre la laguna de Veneto.

 

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Venecia

http://islasterritorio.blogspot.com/2011/10/venecia-ciudad-de-la-arquitectura.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Marghera, Marghera es una localidad perteneciente al municipio de Venecia, Italia. Está situada en tierra firme, al Oeste de la ciudad histórica, y forma parte de la conurbación de Mestre

http://es.wikipedia.org/wiki/Mestre, Mestre es una localidad perteneciente al municipio de Venecia, Italia (270.000 habitantes) . Está situada en tierra firme, frente a la isla de Venecia.

en De Michelis, Marco; Venecia, la nueva arquitectura. Milan, 2000.

http:/www.regione.veneto.it

http://www.neoteo.com/proyecto-moises-el-futuro-de-venecia-14267

 

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10 respuestas a Venecia, dos polaridades

  1. Venecia debe ser probablemente, una de las ciudades más asombrosas del mundo. El interés, está dado por su originalidad y capacidad de ser única. En ese sentido, el hecho de estar fundada sobre el agua, y usar este medio, como único elemento de comunicación y transporte, a escala total (y no parcial, como podemos encontrarlo en numerosas ciudades) la vuelven una excepción.

    La excepción la vuelve excepcional, y por ende es el costo que todos deben pagar, ya que sus virtudes, se vuelven también sus defectos, y su interés, la hace un destino turístico de alta demanda.

    Además de las complejidades urbanas y técnicas que experimenta la ciudad, existe un aspecto que resulta quizás más preocupante aún, y que es la extinción de los venecianos.

    La demanda turística, por una ciudad que no tiene posibilidad de crecer o densificarse, hace que sus habitantes originales, la abandonen, para ser reemplazados, por hoteles, restaurantes, tiendas y servicios. La población residente de la ciudad, los venecianos, disminuyen, y con ello la propia identidad también. En ese sentido, el principal problema de Venecia, y sobre lo que se debieran focalizar los esfuerzos gubernamentales, está en el hecho de que, en la medida de que transcurre el tiempo, Venecia deja de ser ciudad, y se convierte en un museo.
    La sociedad veneciana ha comenzado a vivir un proceso de extinción, que puede resultar más catastrófico que la inundación de la propia ciudad.

    La pérdida o extinción de la identidad, hará que en el futuro visitemos sólo un recuerdo de algo que fue, un espacio desolado y nostálgico, como alguien que visita la ruina de un palacio, imaginando la grandeza que en otro tiempo existió.

  2. María José Arellano Vargas dijo:

    Creo que hay dos lecciones que debemos aprender rápidamente de una ciudad como esta. La primera en relación a la necesidad de un poder centralizado, que no permita que las dos ciudades crezcan de manera que se den la espalda a sí misma. En ese sentido si lo traemos a Santiago, cabe la pena preguntarse qué es lo que realmente está produciendo la división de la capital en 37 comunas. En Venecia, la falta de una visón global hace que la integración urbana no se produzca, cosa que vale analizarse acá en Chile.
    La segunda, tiene que ver con el patrimonio. Efectivamente Venecia actualmente está empezando a convertirse en una ciudad-museo, que atrae más a turistas que a la fuerza de trabajo tradicional. En el caso de Italia en general, la economía se sustenta en dos pilares: la industria y el turismo. El turismo es clave y se apoya en la conservación del patrimonio. Es gracias a la inversión sostenida durante los años, que los edificios se preservan hasta el día de hoy.
    Por ello, actualmente, las autoridades italianas pueden vender su patrimonio cultural para poder salir de la crisis económica en la que se encuentra sumergida. Es así como, se venderán 350 edificios histórico, con la idea de recaudar fondos y que los compradores se comprometan en invertir en los edificios. ¿Cómo se podría vender un edificio histórico que hoy no esté bien conservado? Muy pocos comprarían una ruina solo por ser una ruina. Esa es una lección que debemos aprender en Chile y debemos aplicarla con políticas concretas que garanticen, con recursos, la conservación de los edificios y áreas patrimoniales.
    [fuente:http://actualidad.rt.com/economia/view/51207-italia-pone-venta-patrimonio-historico-combatir-crisis%5D

  3. Juan Cristóbal Donoso dijo:

    Un caso notable, de reflexión para darnos cuenta de algo que se aproxima a muchos otros lugares del mundo. Me imagino cuántas ciudades en el futuro se transformarán en un gran museo desplazando su verdadera identidad hacia otro lugares, su gente. Concuerdo plenamente con lo dicho por Catalina, una ciudad no son sólo sus edificios, sino que son su gente, su historia y tradición lo que las hace únicas, y me parece que se está dejado de lado ese aspecto.

    Efectivamente corresponde a una ciudad que se sustenta por el turismo, por lo que se debe explotar esa actividad para sustentar económicamente una ciudad que claramente lo necesita y más aún lo necesitará más adelante para mantener sus características arquitectónicas y urbanísticas propias que tiene. Pero, es eso lo que está desplazando a su gente, y justamente son ellos mismos los que están construyendo esa “nueva Venecia” en tierra firme, en el continente, en donde pueden vivir a costos normales y no como turistas de su propia ciudad.

    Pero esta “nueva Venecia” debe ser parte del Venecia patrimonial, no puede ser que se desarrollen como dos ciudades independientes si se trata de los mismos habitantes, con sus intereses y necesidades ya establecidos y con tradiciones propias. El anhelar por el bien global hace una ciudad mucho más rica y ambas partes pasan a nutrirse en vez de darse la espalda como si se tratase de competir.
    Venecia claramente tendrá una parte más turística y otra mas residencial, pero un plan global de crecimiento y desarrollo que vea ambos lados como un ente que anhela por el bien común me parece mucho más beneficioso que contruir ciudades apartes como si fuesen condominios cerrados y auto-suficientes que no buscan una unidad.

  4. teresitaechaurren dijo:

    Casi un 30% de los 270.000 habitantes de Venecia viven en la ciudad histórica. 

    Si se ha despoblado del habitante común no creo sea una ‘preocupación de extinción’, pues los costos de vivir en esta ciudad son bastante altos cuando todo funciona fuera de ella, la vida empresarial, comercial e industrial. Esto ha dado paso a un flujo, tal vez es cierto, no tan favorable, pero sí constante, de jóvenes, artistas y estudiantes que acuden a las tres universidades que se sitúan en la gran isla, y dan vida a la ciudad. Tal vez es Ésta, la identidad actual de la ciudad histórica de Venecia, que han sabido conservar el patrimonio de la humanidad en conjunto con la realidad de ser ciudad museo, que Debe acoger a más de 15 millones de visitantes al año. 

    Más que darse la espalda la Venecia histórica insular, con la continental, tienen dos funciones completamente divergentes. Se ha propuesto en diferentes ocasiones la separación de los municipios, pero han sido los habitantes los opositores. Es así como reconocen las dos caras de la ciudad de Venecia como diversas, sin pretensiones de asimilarlas.
    La primera se vuelca al agua, es peatonal, y su transporte es el vaporetto, y vive principalmente del turismo. En tanto Mestre (continental) se vuelca al continente, alejándose del agua por la inaccesibilidad de la costa, es funcional, no turística, de gran expansión urbana, que ha crecido gracias al polo industrial de Marghera.

    En la Venecia insular, no sólo los edificios, sino su gente, italiana; su historia, en las calles, piazze y canales; y su tradición, marítima, pictórica, arquitectónica…, seguirán palpables por muchos siglos. A menos que se quisiera volver a la Venecia gran Puerto, comercial, con el dux en el Cap Ducal, y los prisioneros cruzando el puente de los suspiros, entonces habrá que preocuparse. No creo que la laguna sea así una división “de la discordia”, sino la separación física de dos realidades completamente distintas, lo que no dice que no necesiten planificación y cuidado mayor a un plan regulador que retrocede a los años cincuenta.

  5. Alejandra Vásquez dijo:

    La apertura hacia el mar con la creación de la estación balnearia de Lido y la conqui
    Venecia, por cierto, es un lugar único. Es tan único, que uno no entiende que Venecia esta sobre el mar hasta que uno realmente esta ahí. Rompe todos los esquemas de las ciudades y además es un ejemplo en términos estructurales.
    Sin embargo, el nacimiento del Venecia continental, como nos comenta Felipe no es un hecho menor, sino que es una respuesta a la condición natural del territorio y su clima. Es por eso que parece importante preguntarse dónde estará Venecia antiguo en unos años más.

    Venecia se hunde cada año 2 milimetros, y estudios del Instituto de Oceanografía de San Diego California indican que este proceso se estaría acelerando considerablemente. Un estudio de las Naciones Unidos, incluso, prevee que Venecia antigua desaparecía por completo de bajo del agua en 60 años. Es entonces, claro, que la construcción urbana del Venecia continental es un asunto de relevancia, ya que en 60 años más es muy probable que este sea el Venecia que podremos conocer, por tanto si la ciudad de Venecia en su sentido cívico quiere prevalecer mundialmente debe incorporar en su planificación la manera de integrar la Venecia Antigua a la Venecia Continental con el fin de promover el desarrollo y el interés turístico de este sector.

  6. Paula Mulatti dijo:

    La existencia de Mestre dota a Venecia insular de las características de museo. Esta ciudad satélite funciona como el patio de atrás de la hermosa isla. Y así es, una zona mucho más industrial con todas las consecuencias que esto trae.

    Gracias a esto, la Venecia insular se despliega como un escenario, funcionando con una trama renacentista pero en el siglo XXI, con funciones que distan mucho de ese comercio de época o de los canales laberínticos como estrategia de guerra. La única función actual es el turismo; y como tal, todo comienza a ser parte de un acto teatral. El gondolero canta y posa bajo el puente por unos Euros, las máscaras de carnaval se fabrican en serie desde China. De esta manera, los turistas se han apropiado de la ciudad museo.

    Es triste pensar que la magia se acabó, pero es utópico intentar traer el pasado al presente. Creo que la estructura de la ciudad como está, no puede solventar los requerimientos de la vida de hoy en día. Si queremos devolverle lo genuino, hay que quitarle parte de su encanto arquitectónico, o en el mejor de los casos, invertir grandes cantidades en obras de ingeniería.

  7. Alejandra Vásquez dijo:

    (Mi comentario salió mal escrito anteriormente)

    Venecia, por cierto, es un lugar único. Es tan único, que uno no entiende que Venecia esta sobre el mar hasta que uno realmente esta ahí. Rompe todos los esquemas de las ciudades y además es un ejemplo en términos estructurales.
    Sin embargo, el nacimiento del Venecia continental, como nos comenta Felipe no es un hecho menor, sino que es una respuesta a la condición natural del territorio y su clima. Es por eso que parece importante preguntarse dónde estará Venecia antiguo en unos años más.

    Venecia se hunde cada año 2 milímetros, y estudios del Instituto de Oceanografía de San Diego California indican que este proceso se estaría acelerando considerablemente. Un estudio de las Naciones Unidos, incluso, prevee que Venecia antigua desaparecía por completo de bajo del agua en 60 años. Es entonces, claro, que la construcción urbana del Venecia continental es un asunto de relevancia, ya que en 60 años más es muy probable que este sea el Venecia que podremos conocer, por tanto si la ciudad de Venecia en su sentido cívico quiere prevalecer mundialmente debe incorporar en su planificación la manera de integrar la Venecia Antigua a la Venecia Continental con el fin de promover el desarrollo y el interés turístico de este sector.

  8. Felipe Ruiz-Tagle Cruzat dijo:

    Con los comentarios surge un tema bastante interesante, que tiene que ver con los venecianos, como bien dice Teresita el llamado despoblamiento de la “Venecia histórica” responde a razones practicas, y este hecho no debería alarmarnos. Venecia no es de sus habitantes, ni siquiera es de Italia o de Europa, Venecia es patrimonio de la humanidad (más allá de la calificación de la Unesco) por sus condiciones geográficas, su historia y su importancia como cuna cultural se debe al mundo entero y no es erróneo que deje su paso a los turistas y se transforme en un gran museo por así decirlo, llevando a un extremo ridículo, no se podría pedir hoy en día que el coliseo de roma se reconstruyera y albergara los eventos actuales, lo mismo ocurre con Venecia, la isla ya no volverá a ser la ciudad que por su ubicación era un punto estratégico de comercio, sino que es el resultado de una intervención que se transformo en un lugar histórico con un atractivo turístico impresionante, por ende sus habitantes encuentran más facilidades de realizar su vida cotidiana en la ciudad continental que puede transformarse de acorde a sus necesidades, y dejan a la isla como un lugar para turistas, estudiantes y artistas que pueden vivir este lugar en las condiciones en que se encuentra. La importancia esta en preservar todo este inmenso patrimonio para que mantenga esta condición y no se pierda en el tiempo.

  9. Rafael Bordachar R. dijo:

    El hecho de que Venecia haya tenido que expandirse en el continente, construyendo nuevos núcleos urbanos como Mestre y Marghera responde a que la ciudad siempre ha tenida un papel importante en la industria italiana y ha sido uno de los principales puertos en el mar Mediterráneo. La ciudad de Venecia al estar construida en un conjunto de islas, claramente tiene un límite de expansión natural que en algún momento se vería sobrepasado. Es por eso que creo que la expansión hacia el continente es algo totalmente natural ya que la ciudad debe generar nuevos territorios para desarrollar actividades económicas, culturales y recreacionales para sus habitantes.
    Por otro lado la Venecia histórica, constructivamente debe mantenerse como tal preservando la arquitectura y el valor patrimonial que la hacen un atractivo mundial pero creo que las autoridades municipales deben velar para que los venecianos sigan viviendo en las islas y no dejar que se transforme en un museo al aire libre. Por mucho que sea patrimonio de la humanidad no creo que el motivo de su preservación deba ser en razón de los turistas, debe ser bajo un motivo de preservación para sus habitantes, tradiciones y forma de vida que son las que le dan su propia identidad. Tenemos el caso de Machu Pichu y la restricción al número de visitantes para asegurar su preservación, creo que las autoridades venecianas deberían generar políticas de este tipo donde sea posible llevar un desarrollo sostenible entre habitantes y visitantes de la ciudad.
    Como punto final creo que la construcción de obras de ingeniería para evitar inundaciones es algo que se debe hacer, Holanda se ha construido y ha generado su historia a partir de diques y represas para ganar terreno al mar y no veo inconveniente en que en Venecia ocurra lo mismo.

  10. Constanza Cabezas dijo:

    Primero que todo creo que hablar sobre una “parte continental de Venecia ” es un error, Venecia está constituida por sus 118 islas y es una ciudad en si misma, no existe una expansión de ella. La ciudad al otro lado del “Ponte della Libertà”, es Mestre. No es ni la sombra de lo que es Venecia. Por el contrario, como bien explicas en tu columna, es una ciudad marcada por lo industrial. Ahora, más allá de que no estoy de acuerdo en que se entienda a Mestre como una continuación de Venecia, es innegable que están relacionadas directamente y que las refinerías generan un impacto altísimo en la contaminación de las aguas, y la contaminación visual. (El contraste entre el camino de llegada a Venecia y la vista de las torres y cúpulas de las iglesias a diferencia de cuando uno la deja atrás y vuelve al continente viendo las industrias humeantes es impresionante).

    Esta relación entre el continente y la isla efectivamente deberían estar pensadas en conjunto, de manera que Mestre apoye la conservación histórica y absorba en cierta medida los grandes flujos de turistas, y así lograr un equilibrio. Por otro lado, a nivel interno, la isla también presenta 2 polaridades: Una tiene que ver un lado más turístico ( Cannaregio, Santa Croce, San Polo, Dorsoduro, San Marco) y el otro con la Venecia profunda (Castello), esa donde habitan las autenticas familias venecianas. Este es un factor muy importante a considerar para la conservación de la ciudad, ya que es necesario que la gente viva ahí, porque en la medida que es habitada, existe un apropiación y un interés arraigado en que la ciudad no entre en decadencia.

    Efectivamente Venecia tiene 2 polaridades, y dependiendo de como se articulen en las diferentes escalas, ya sea internamente incentivando que la gente vuelva a vivir ahí o en su relación por sobretodo con lo que ocurre en el borde de Mestre, permitirán que la isla no se transforme en una escenografía decadente y deshabitada.

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