San Francisco, las visiones de una misma historia

Por María Jesús Álamos

San Francisco es hoy una de las ciudades más atractivas de Estados Unidos debido a su sociedad cosmopolita que invade cada rincón del área urbana con distintas costumbres y expresiones. Pero los habitantes no son la única belleza de esta gran ciudad, San Francisco está inserto en un paisaje único en el mundo, en la entrada de una gran bahía, rodeada de colinas y con un ecosistema abundante y con una flora y fauna difícil de encontrar en otros rincones del mundo.

Sin embargo, las características de esta gran ciudad no son una casualidad, son el producto de procesos, de hechos históricos y de decisiones sociales que han dado como resultado la ciudad que conocemos hoy.

Aunque fue conquistada y colonizada por los españoles en 1776 y luego pasó a manos de mexicanos, este rincón del mundo no percibió un gran desarrollo hasta 1848 cuando un enorme yacimiento de oro se encontró en la bahía. En ese entonces las tierras ya pertenecían a los norteamericanos quienes recibieron a miles de barcos con tripulantes de todas partes del mundo en busca de fortunas. El Gold Rush, nombre que se le da a éste período histórico, generó un crecimiento demográfico y económico abrupto e incontrolable en una ciudad que apenas tenia mil habitantes. Así comenzó el desarrollo de la cosmopolita ciudad de San Francisco donde la mayoría de los nuevos millonarios se establecieron ahí definitivamente e invirtieron sus riquezas en industrias, bancos y construcciones.

San Francisco ya era una ciudad de más de 410.000 habitantes cuando en 1906 un terremoto, seguido de un gran incendio, destrozó más del 80% de la ciudad. Como consecuencia entre 230.000 y 300.000 habitantes quedaron sin hogar ni trabajo y muchos se dirigieron a las pequeñas ciudades de la bahía en busca de asilo. Esto generó el crecimiento de ciudades como Oakland, Berkeley y Sausalito, activando nuevos terrenos costeros de la bahía.

La reconstrucción de la ciudad fue rápida, la población siguió aumentando a ritmo normal, nuevos puestos de trabajo fueron apareciendo y San francisco volvió a surgir como uno de los polos más atractivos del occidente del país. Sin embargo, en 1941, un nuevo evento volvió a sacudir y distorsionar el ritmo de crecimiento, esta vez fue el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Con ella San Francisco se convirtió en una base militar donde grandes naves se construyeron, donde se fabricaron armas y miles de soldados fueron entrenados para combatir en el Pacífico. Los miles de nuevos puestos de trabajo atrajeron trabajadores extranjeros, sobre todo de Asia y África, quienes una vez finalizada la guerra optaron por buscar residencia permanente en la ciudad. Lo mismo ocurrió con muchos de los soldados que se encariñaron con el área urbana mientras eran entrenados para la guerra o con los homosexuales, discriminados en ese entonces en todas las ciudades, que encontraron un lugar donde vivir en paz en San Francisco.

Desde ese entonces esta ciudad, que ha tenido una historia llena de hitos que rompen con todo crecimiento y orden, se ha convertido en una casa común para prácticamente todas las culturas del planeta. Tan es así que incluso la escritora Rebecca Solnit expresa en su libro “Infinite City” como “después de todos estos años [viviendo en San Francisco], aún soy una turista en mi propia ciudad” , pues en cada barrio de esta ciudad circula gente distinta, con costumbres distintas, con ideas distintas e incluso con aspecto físico distinto.*

Lo impresionante de esta corta pero entrecortada historia son los distintos puntos de vista que surgen de ella, en especial cuando las consecuencias son evaluadas por profesionales de áreas distintas.

*San Francisco tiene la comunidad china más grande fuera de su país, además tiene la agrupación más amplia de gays y lesbianas y cuenta con barrios de latinos, africanos, escandinavos, etc.

Ron Blatman, por ejemplo, estudió las consecuencias que estos procesos históricos generaron en la geografía y el ecosistema de la bahía y expresó su conocimiento en un video denominado “Saving the Bay” .

El propósito del video es mostrar el cambio de mentalidad ambientalista que ha tenido el hombre a lo largo de los años. Comenzó siendo un personaje individualista que sólo pensaba en resolver sus propios problemas y hoy es un ciudadano que piensa en todas las especies vivas que lo rodean y en la forma de que la ciudad tenga un mejor futuro.

En la primera etapa de crecimiento de la ciudad, el Gold Rush, los hombres sólo se preocupaban de encontrar un lugar donde vivir, sin importar el daño que producían a su alrededor. Dada la falta de viviendas para los miles de extranjeros y la dificultad de construir en el terreno de colinas de San Francisco, la ciudad comenzó a crecer hacia la costa haciendo rellenos de tierra para aumentar la superficie urbana plana; copiando lo que años atrás se había hecho en la isla de Manhattan. El relleno fue tal que el gobierno llegó a predecir que para el 2020 la bahía estaría prácticamente toda urbanizada y por ella sólo atravesaría un río. La noticia alarmó a varios residentes quienes, con arduo trabajo, charlas con políticos y ecologistas, lograron detener el crecimiento de la ciudad hacia la costa.

El video también muestra como los malos sistemas sanitarios de la ciudad generaron tanta contaminación en la bahía que la gente intentaba evitar todo contacto con el borde costero por sus malos olores y contagio de enfermedades.

Con la presencia de ecologistas, el interés de muchos ciudadanos y el apoyo de políticos el cuidado de la bahía, de sus aguas, sus animales y su borde costero ha tomado un rol importante en los san franciscanos conservando su variado ecosistema y convirtiéndola en un elemento que embellece la ciudad y que atrae a miles de turistas todos los años.

El Museo Virtual de la ciudad de San Francisco , en cambio, estudia el proceso histórico de la ciudad con el fin de entender los cambios urbanos que se produjeron en ella y que dieron lugar a una enorme grilla regular, a veces con distintos ángulos, y con parques y edificios importantes esparcidos por el territorio.

La primera intervención urbana en el territorio la hicieron los españoles en 1776, donde construyeron la Misión Dolores (en el actual distrito de Mission) con cuadras regulares y una plaza central. Este fue el primer acto que dio lugar a la enorme grilla que invade la ciudad.

Luego los mexicanos, siguiendo el ejemplo de los españoles que a la vez seguían los pasos de los romanos que siglos antes los habían invadido, urbanizaron con grilla regular un pequeño territorio costero de la península, frente al puerto construido. De ahí en adelante el crecimiento de la ciudad siguió el mismo orden, a pesar de la dificultad que ello padecía por ser éste un territorio de colinas.

El gran elemento que rompió por primera vez con las cuadras ortogonales fue el trazado de la calle Market Street que tenía el propósito de conectar el puerto con el poblado misionero de Misión Dolores. Luego, después del terremoto de 1906, Burnham Intentó, aunque sin frutos, volver a romper con la regularidad cuadrada proponiendo un plan para crear avenidas anchas y arboladas en ejes diagonales, copiando el plan parisino de Haussman. Y a mediados del siglo 20 obras de vialidad volvieron a generar cambios instalando autopistas urbanas en medio de ella. Afortunadamente el rechazo social fue tal que algunas de estas construcciones fueron paradas y luego demolidas para crear espacio público [véase la historia del Embarcadero Freeway].

En fin, a pesar de varios intentos, a pesar de las miles de culturas que invaden el territorio, la grilla ortogonal ha sido la manera en que esta ciudad se ha crecido y ordenado.

Así, distintos puntos de vista y opiniones surgen sobre una misma historia de la misma ciudad. Unos la critican por el gran daño ecológico que produjo y la admiran por haber logrado reconstruir lo perdido, otros critican la poca identidad cultural que existe aunque valoran la gran diversidad y la tolerancia entre las culturas, algunos intentan romper con la grilla urbana monótona y otros hacen lo posible por conservarla.

La historia de una ciudad no es solo el entendimiento de su desarrollo urbano, de la creación de calles y construcción de edificios, es la suma de eso y muchos aspectos más. Para entenderla en su totalidad es necesario entender todas sus variables, todos sus cambios y todas sus consecuencias.

Bibliografía

Libros:

1. Solnit, Rebecca (2010). Infinite City: A San Francisco Atlas. University of California Press.

2. Asbury, Hubert (1989). The Barbary Coast: An Informal History of the San Francisco Underworld. Dorset Press.

Internet:

1. The virtual museum of the city of San Francisco (1995-2012) http://www.sfmuseum.org/

Audiovisuales:

1. DVD, Saving the bay, the story of San Francisco Bay (2009), Ronald M. Blatman, 2 DVDs (240 min.)

 

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