Zurich

Por Freddy Lugo Santiago

Emplazada en la desembocadura del río Limmat en el lago que lleva nombre de la ciudad, Zúrich, capital de Suiza, aparece como una silenciosa ciudad, tierra de banqueros que los últimos años ha llegado a oídos de todo el mundo por ser considerada como una de las ciudades con mejor calidad de vida del mundo según distintos rankings.

Esta ciudad de actualmente posee casi 377mil habitantes tiene sus orígenes al año 15.aC, con la fundación de la aduana romana Turicum. Aduana que además sirvió de fuerte junto al río Limmat.

Aunque actualmente no quede rastro de una posible trama ortogonal y del Cardo o del Decumano, los primeros asentamientos se sitúan en el actual “Lindenhof” y se cree que durante la etapa romana, Turicum llegó a contar con 300 habitantes y se mantuvo con esta morfología al menos hasta la Edad Media.

Luego de la destrucción de la ciudad por parte de los alemanes en el siglo V (Cultural, S.A.) el impulso para el desarrollo urbano se registró en aumento en los siglos XI y XII bajo los otomanos, ya que Zúrich había sido conquistada por el duque de Suabia después de la Batalla de Winterthur en 919. En la Edad Media temprana, arqueólogos reconocen se trataba ya de una ciudad con múltiples centros y para 1230 la ciudad se fortifica con murallas levantadas por la burguesía y que ocupan un área de unos 0,38 km². La fortaleza se componía de dos murallas paralelas de 7 m de altura y unos 1250 m de longitud y la presencia de 23 torres en su perímetro.

El desarrollo económico y demográfico de Zúrich llega a su primer clímax en el siglo XIII convirtiéndose Zúrich en una de las ciudades más importantes de la zona de Alemania Superior con vínculos comerciales con el norte de Italia y el Rin en el área bajo alemán, posición que perdería en el siglo XV. En este siglo la ciudad se encontraba llena de Iglesias, basílicas, monasterios y conventos, para dicha época Zúrich morfológicamente se dividía a ambos lados del río Limmat, limitado el territorio por murallas y además un doble canal de agua que bordeaba el oeste de la ciudad, no son reconocibles vestigios de cuadrícula romana, quizás nunca presente y destaca la densidad parcelaria en los bordes del río en especial al este del mismo, quedando destinado el borde de la ciudad con las murallas conventos y monasterios, y esporádicas construcciones a las afueras de la muralla.

En 1624, a Raíz de la Guerra de los Treinta Años, el Ayuntamiento decide invertir en una nueva fortificación, que a su vez estaría acompañada de un nuevo pozo al oeste de la ciudad. Por lo cual para 1705 poseía mayor extensión territorial, quedando las antiguas murallas como las dos principales arterias de la ciudad, tanto al Este como al Oeste. De esta manera Zúrich rompe sus límites tradicionales por lo que un siglo más tarde inicia la urbanización del área que se extiende al Oeste, entre el Limmat y el Schanzengraben, de las laderas de las colinas hacia el Este, de las orillas del río y de la ribera del lago, Todo esto gracias a la postura del Gobierno de derrumbar las murallas que inicia el 16 de Julio 1833, proceso que no se culminaría sino hasta 1903 aproximadamente. A diferencia de muchas ciudades, Zúrich no conserva torres de las fortificaciones medievales.

Por otro lado, es importante destacar la Presencia de Gottfried Semper en la segunda mitad del siglo XIX, responsable junto con la construcción del edificio del Polytechnicum, del proyecto para la ordenación del Kratzquartier. (Sica) Empieza a notarse un orden en la expansión de la ciudad, por un lado al Este la ciudad crece de forma perpendicular a la antigua muralla, mientras al otro lado del río se inscribe una nueva geometría entre las antiguas construcciones y la nueva muralla, quedando tres principales ejes bien definidos uno con sentido noroeste sureste y dos en sentido noreste suroeste. Este crecimiento es por supuesto acompañado de la revolución industrial enfocada principalmente en el desarrollo de la banca y la industria textil, lo que trajo consigo la construcción de barrios obreros; contando para 1930 con 251.000 habitantes (Sica).

Además la estabilidad política y la estructura cantonal garantizan a Suiza, durante todo el siglo XIX, un relativo equilibrio de desarrollo. Pronto inician en el territorio nacional la construcción de vías férreas que logran unir la ciudad con Italia y Alemania.

La situación administrativa de la ciudad es bastante singular. A lo largo del siglo se generalizan en toda suiza los criterios de descentralización política, las mismas se encuentran bajo jurisdicción cantonal y con cierta autonomía. A partir de 1860 Zúrich presenta un crecimiento significativo, pero manteniendo control mediante modalidades y soluciones urbanísticas que revelan la influencia combinada de esquemas alemanes.

Hacia finales del siglo XIX los vectores de urbanización avanzan por el campo suburbano, favorecidos por el sistema de tranvías. De la exigencia de un control urbanístico a escala más amplia nace la configuración administrativa de Zúrich moderna, con la anexión en 1893 de once municipios exteriores adyacentes a la ciudad. En 1915 se celebra un concurso internacional para la redacción del nuevo plan director (Sica).

A comienzo del siglo XX las predominantes influencias francesas y alemanas han empezado a difuminarse en una velocidad mucho mayor de aportaciones, en la que las temáticas de expansión suburbanas parecen chocar con algunas tendencias locales. En este sentido la llegada de la traducción de distintos manuscritos se Sitte y al entrada de Hans Bernoulli al panorama, abren las puertas a una experiencia que se desarrolla a mediados de los años veinte entorno a la figura de Karl Moser, presidente de honor en el primer congreso de los CIAM. Pero es debido a este choque entre tendencias locales y las nuevas experiencias modernas que los nuevos conjuntos de vivienda que buscan afrontar el déficit habitacional se reduce a modestos conjuntos suburbanos. (Sica)

En 1918 se celebra un concurso nacional para la redacción del plan regulador de la ciudad, pero las primeras intervenciones concretas se asemejan a “colonias” y son ubicadas al noreste de la ciudad. Consolidándose de este modo una nueva modalidad en la creación de la ciudad. Dispuestos sobre la falda de una colina, se configuran bloques de pocos pisos con hileras de jardín delantero. (Sica)

La Segunda Guerra Mundial llega y trae como consecuencias la iniciativa de los ciudadanos a tener menor independencias de productos alimenticios importados, por lo que se talan alrededor 1.000 hectáreas de bosque aledañas a la ciudad.

Con el final de la guerra Zúrich experimenta un increíble crecimiento da a la ciudad una serie de “anillos de crecimiento” especialmente residenciales de ubican al norte de la ciudad y se construye además el Aeropuerto Internacional que da una nueva escala metropolitana.

Hacia la última década del siglo los nuevos centros comerciales y el desarrollo de oficinas desplazaron el crecimiento hacia otros sectores, y el cierre y abandonos de las industrias condujo al degrado de otros barrios que vino acompañado del crimen y las drogas. Convirtiéndose en prioridad la transformación de estos ex barrios industriales en nuevos centros turísticos de vida nocturna para la ciudad.

Actualmente las políticas urbanas de Zúrich apuntan a una ciudad que favorece el desplazamiento de los peatones, con las peatonalización de nuevas calles Zúrich se suma a las ciudades europeas que desarrollan y incentivan el uso de medios de transportes alternativos al automóvil.

Fuentes:

Cultural, S.A. Ciudades de Europa. 2007

Sica, Paolo. Historia del Urbanismo: El Siglo XVIII. 1982

Sica, Paolo. Historia del Urbanismo: El Siglo XIX . 1981

Sica, Paolo. Historia del Urbanismo: El siglo XX. 1981

 

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2 respuestas a Zurich

  1. teresitaechaurren dijo:

    Primero aclarar que Zurich no es sino la ciudad suiza más poblada, y su capital Berna.
    Es interesante saber el desarrollo histórico para tratar de entender tal vez el Por qué de la ciudad galardonada con el título de ciudad con mayor calidad de vida en el mundo por dos ocasiones consecutivas (2006-2008).

    Como muchas ciudades europeas, Zurich tiene grandes infraestructuras, acceso a salud de calidad, e instalaciones para la recreación y el ocio. Así junto con el desarrollo económico, permiten estabilidad y tener servicios públicos exitosos que aseguran altos estándares de calidad de vida (1).

    ¿Qué aprender de esta ciudad específica?
    Como se propone al final de la columna, las políticas urbanas que favorecen la peatonalidad, logran que tanto habitantes como turistas vivan la ciudad “uno a uno”. 

    Sin embargo esto no es así sin el Sistema Integrado de Transporte Público, que favorece este sistema sobre el automóvil, privilengiándolo incluso en semáforos, logrando su gran uso y, rápida y eficiente conectividad. Pero creo que el éxito del sistema empieza en la decisión urbana de evitar el sistema del metro, que además de muchas veces más caro que el transporte de superficie, logra con un presupuesto determinado, abarcar más y con mejor calidad de transporte público (así como Bogotá con el TransMilenio que recorre más de 750km.)

    Un sistema que abarca no solo más kilómetros, sino es integrado a un sistema suburbano e interurbano de Ferrovía rápida que conecta la ciudad con la enorme área metropolitana (en el que se efectúan un 60% de los desplazamientos), y el sistema de Ferries que conectan la ciudad a través del enorme lago Zurich que la divide.

    Además de involucrar buena arquitectura en su infraestructura, como la estación bimodal Stadelhofen de Santiago Calatrava que une la ferrovía y el tranvía, salvando un desnivel urbano importante con galerías comerciales, pasarelas peatonales, jardines, y arquitectura.

    Pero sobre todo, creo, que este sistema de SUPERFICIE, logra exitosamente en los ciudadanos, el “aprecio” de la propia ciudad.

    (1) La Encuesta Mercer aclara que el premio es a la calidad del “vivir” (living) y no a la calidad de vida (life), que se aplica más objetivamente a lo que ofrece la ciudad, y no a cómo efectivamente vive la gente.

  2. Katica Puga Ramírez dijo:

    Quiero enfatizar en el punto anterior de Teresita, sobre cómo el sistema de transporte público de la ciudad de Zurich, cual es sobre superficie “logra exitosamente en los ciudadanos, el ‘aprecio’ de la propia ciudad”.
    Hace pocos meses de visita en la ciudad de Vancouver pude hacer una observación similar, el “Skytrain”, una de las principales líneas de metro, recorre la ciudad por sobre su superficie, es más, en altura. Puede que sólo sea mi opinión de turista, pero poder recorrer la ciudad y poder apreciarla, tanto su paisaje urbano como su paisaje rural, fue un regalo.
    En Santiago también tenemos algunos sectores donde el metro corre a nivel de superficie o en altura, mas este medio en superficie, en nuestro caso, no tiene gran aprecio por los ciudadanos. Por un lado las estructuras de sostén son invasivas y por otro, existe una falta de aprecio y de asombro por gran parte de los Santiaguinos de su propia ciudad.
    Propongo revertir esta situación, y poder incentivar el aprovechamiento este paseo mirador de nuestra propia ciudad, inserta dentro de un simple viaje cotidiano.

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