Paris, ciudad de contrastes

Por María José Campaña

Cuando pensamos en Paris, creo que no me equivoco al decir que, la mayoría, pensamos en la ciudad perfecta retratada en las películas, la “ciudad del amor”, donde podemos encontrar la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo, la Catedral de Notre Dame y el museo del Louvre. Una ciudad donde todo funciona a la perfección. Donde las grandes avenidas arboladas enmarcan todo el paisaje, logrando unas perspectivas inigualables en cualquier otra ciudad del mundo. Citada como la “capital más bella”, puedo decir, que París es la ciudad más conocida del mundo, aún por quienes no la han visitado, debido a sus grandes monumentos.

Y no es por otra cosa, que es el primer destino turístico, con 27 millones de turistas que año a año visitan la capital francesa, recorriendo cada rincón de la “ciudad donde el presente y el pasado se funden y confunden para dar paso a una especie de obra de arte, donde todo pareciera estar en su justo lugar”. Y es este equilibrio, lo que la convierte en la capital del urbanismo contemporáneo, ya que a simple vista, trasciende a los problemas urbanísticos de segregación, congestión o deterioro propios de una metrópolis. Pero, ¿es así realmente? la “ciudad de las luces” ¿brilla de igual manera en toda su extención?

Es importante destacar, que esto, es propio del París moderno, resultado de un plan de remodelación urbana surgido a mediados del s. XIX. Anterior a esto, la ciudad había sido un caos de calles laberínticas donde los temas de salubridad eran el principal problema, generando pestes y otras enfermedades por falta de agua, alcantarillado y suciedad en general. Pero a partir de 1852, el Barón Haussmann hizo un plan de remodelación urbana que demolió gran parte de la ciudad para generar grandes avenidas, delimitadas por edificios neoclásicos destinados a la nueva burguesía. Este plan sigue en vigencia, ya que todavía se usa la ley llamada “alignement” que define la posición de la edificación dejado un determinado ancho de la calle y una altura de los edificios. Debido a lo anterior, actualmente es muy difícil crear dentro de los límites y es por esto que los grandes edificios y servicios públicos necesarios para la población creciente, se están ubicando en la periferia de la ciudad, logrando así preservar el pasado histórico de París.

El último punto, sumado a que la ciudad creció de manera radio-concéntrica, debido a que en un principio fue una ciudad amurallada y su forma de expansión fue en torno al centro y a que actualmente existe un parque que divide el París central de su periferia, sumado a otros factores, genera una ciudad de contrastes.

La ciudad actual de París se divide en veinte distritos, cada uno con enormes diferencias morfológicas y sociológicas, repartidos en forma de espiral a partir del centro histórico. Estos se encuentran gobernados por el Estado a través de la prefectura, pero además cada distrito tiene su gobierno municipal, lo que genera una gran complejidad en la administración. Esto hace imposible tener una visión uniforme de los problemas de convivencia y civismo en la capital francesa. En este punto, la “imagen de una ciudad organizada, ordenada e incluso aparentemente homogénea, realzada por la calidad de los servicios públicos, su riqueza monumental y el clasicismo uniforme de la trama urbana diseñada por (…) Haussmann en el siglo XIX, oculta a menudo las múltiples tensiones derivadas de su trepidante actividad y su enorme diversidad social y étnico-cultural”.

Este es el mayor problema de la capital francesa, existe una gran desvinculación entre el centro histórico y la periferia. Esta desvinculación se había hecho sentir en 2005 cuando la gente de los “Banlieue” (suburbios, tiene connotación de barrio marginal, arquitectónicamente aislado, habitado principalmente por inmigrantes y con problemas de delincuencia) se tomó las calles con barricadas, reclamando contra las autoridades y exigiendo que se conciliaran las zonas de bienestar y lujo (centro), con la periferia olvidada, desprovista de planificación, áreas verdes y con graves problemas de integración social. Gracias a esto, durante el 2009, se anunció el resultado de un plan de renovación urbana para “Le Grand Paris” con el fin de integrar las áreas centrales con la periferia.

Todo esto nos hace reflexionar sobre París, sobre el fracaso en las políticas públicas de la ciudad y que este “fracaso, nace, crece y se desarrolla en la “Banlieue” parisina encuadrada en un territorio que queda lejos, no geográfica, si no socialmente”.

Fuentes:

· Capital más arbolada de Europa / http://www.paris.fr/es/presentaci-n-de-la-ciudad/par-s-en-cifras/rub_8310_stand_29998_port_19227 – 22 de octubre de 2012

· http://www.paris.fr/es/presentaci-n-de-la-ciudad/par-s-en-cifras/rub_8310_stand_29998_port_19227 – 22 de octubre de 2012

· Cáceres, Rosanna / Paris je t’aime…/ https://laciudadenlahistoria.wordpress.com/2011/11/02/paris-je-taime/

· J. Ramón González Cabezas, París, mosaico y laboratorio de convivencia, http://www.bcn.es/publicacions/b_mm/ebmm_civisme/057-066.pdf

· J. Ramón González Cabezas, París, mosaico y laboratorio de convivencia, http://www.bcn.es/publicacions/b_mm/ebmm_civisme/057-066.pdf

· http://www.cafebabel.es/article/32867/suburbios-paris-banlieue-violencia-discriminacion.html

· http://soclauraetcharren.blogspot.com/2011/03/iniciamos-en-el-metro-de-passy-la.html

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Columna Ciudades. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Paris, ciudad de contrastes

  1. María José Arellano Vargas dijo:

    Sin duda, París es una de las ciudades más emblemáticas y el gusto popular indica que es una ciudad bella, culturalmente efervescente e históricamente atractiva. Sin embargo, es una parte de París, evidentemente. En ese sentido, Santiago tiene mucho que aprender de las políticas administrativas de la ciudad. Efectivamente, París está fraccionado en comunas, al igual que Santiago, pero quizás uno de sus factores claves, es que posee un Alcalde de París. El, en conjunto con el Concejo de la ciudad, asigna, entre otros, las viviendas en los “arrondissement” o distritos y con ello vela por un crecimiento integral de la ciudad, con mayor o menor grado de efectividad.
    Esta figura en Santiago no existe y no se creó, si bien recuerdo, porque “Santiago es Chile” y si existiera competiría mano a mano con el Presidente de la República. Creo que esto es real, pero la pregunta es ¿quién asume la carga y hace el trabajo? ¿quién planifica Santiago? Al final, el juego burocrático carcome nuestras ciudades y cada institución, Serviu y comunas, se “chutean” una pelota que no permite que nuestra ciudad crezca sin segregación.
    El problema de la segregación urbana tiene que tener solución tanto en París como en Santiago. Las soluciones, a mi juicio pasan por dos factores clave. El primero, es la manifestación de la ciudadanía general, que debería expresarse cual Banlieue y exigir una ciudad mejor, con leyes claras y donde se planifique una ciudad integrada que no dependa de la voluntad de los alcaldes de cada comuna o de sus recursos. El segundo factor clave somos los arquitectos, así que debemos ponernos a trabajar para esa ciudadanía y pedir a las autoridades una ciudad mejor, más accesible y amigable; pero pedirlo como corresponde, con datos duros, con ideas y no sólo con un par de croquis. Tenemos que hablar el mismo idioma y tenemos que ser parte de un proceso lento, pero que a la larga hará de nuestro Santiago, un Santiago mejor.
    [FUENTE: http://www.paris.fr/politiques/statut-et-institutions-de-paris/les-institutions-parisiennes/le-maire-de-paris-les-maires-d-arrondissement/rub_4858_stand_3046_port_10387%5D

  2. Olivia Benoit dijo:

    Es una pena tal como se comenta en el artículo la gran desintegración social que existe en la ciudad de Paris. Y es mas por un tema de razas que de distancias. Paris es una ciudad donde 1 de 4 habitantes son inmigrantes, mayoritariamente Africanos. Este casi 30% de la población habita en sectores específicamente de inmigrantes mayoritariamente en la periferia de la ciudad.
    Barrios como Saint-Denise, La Coureve o Sarcelles demuestran las diferentes culturas que alberga París; judíos y musulmanes, provenientes de todas partes del mundo, especialmente África y la misma Europa. Hasta el día de hoy existe el problema del racismo en Paris, hay un gran rencor entre el Paris de los franceses, y el Paris extranjero.

    Parece increíble pensar en la segregación de Paris, siendo que esta no está determinada por el territorio, sino por la sociedad. A pesar de vivir mayoritariamente en barrios periféricos, el sistema más importante de transporte de Paris, el metro, llega a todos ellos. Los barrios más pobres están como islas entre la ciudad. Es aquí donde me parece interesante hablar de Santiago. Acá las comunas más pobres se encuentran todas juntas, en la periferia, con mala conectividad, a diferencia de Paris. Pero para ambas ciudades el problema es el mismo. Las zonas pobres carecen de planificación y mantención.

    Creo que es peligroso caer en el error de Paris de mostrarse al mundo como la ciudad perfecta, y eso se comienza a replicar en nuestra ciudad. Santiago pretende ser la capital de negocios más importante de américa latina, la ciudad de las torres altas y el alto ingreso per cápita. Somos aspirantes a entrar en la lista de países desarrollados. Antes de cantar victoria debemos verdaderamente construir esta ciudad, que hoy por hoy no existe. La segregación y pobreza existen en grandes cantidades, y la distribución del ingreso es dramática. Para mostrarnos al mundo como una ciudad exitosa, debemos partir por construir una ciudad donde todos seamos parte de este éxito, no solo algunos.

  3. Constanza Cabezas dijo:

    Como bien dices, París es la ciudad más visitada del mundo y sin duda una de las más reconocidas. Las inversiones ligadas al turismo son altísimas, pero estas mayormente están enfocadas al París “que reconocemos”.
    Desde las protestas de París el 2005, con enormes disturbios que incluyeron quema de autos, quedó en evidencia la desvinculación total entre el centro de París y su periferia más pobre, problema que no es actual, pero que se viene dando desde hace tiempo en la ciudad.

    Esta diferencia entre el centro y la periferia, es una de las características de la mayoría de las grandes ciudades del planeta, incluidas las del primer mundo. Ciudades como Nueva York, Londres y en este caso París, cuentan en su periferia con barrios pobres, principalmente de inmigrantes, que no logran integrarse al resto de la ciudad y su sociedad. Una causante de este problema, puede ser la falta de inversiones, o que estas solo se focalicen en un sector de la ciudad, en este caso en el centro y el casco histórico. Al pensar en París, nadie de nosotros se imagina los enormes blocks de vivienda social, los espacios públicos deteriorados y la gran cantidad de inmigrantes que tienen un incierto futuro social.

    Es peligroso que las ciudades inviertan en sus barrios consolidados, para atraer mayor inversión y turismo y dejen de lado los graves problemas de su periferia, porque no generan ganancias ni atractivos

  4. Rafael Bordachar R. dijo:

    Creo que toda ciudad en el mundo siempre presentará problemas de diferencias entre los distintos sectores que la componen ya que siempre va a existir una clase más acomodada que va a privilegiar vivir en un lugar de la ciudad y otra clase marginal que por el bajo poder adquisitivo no podrá vivir en los barrios de mejor calidad que la ciudad presenta. París no escapa a esta lógica y no creo que haya sido porque sus políticas urbanas hayan fracasado sino no sería la ciudad con el mayor atractivo turístico del mundo, atractivo que radica efectivamente en los planes de urbanización que se han implementado en ella. El problema de las diferencias sociales entre el centro de París y la banlieu existe y siempre va a existir al igual que en todas las metrópolis del mundo, ya que mientras más grandes sean, más difícil será generar una ciudad homogénea. Ahora lo importante es definir si esa forma de convivencia entre la periferia y el centro de París es eficiente y beneficia a todos los ciudadanos. Según mi opinión la ciudad de París posee una red de transporte público eficiente y accesible a toda la ciudad, con tiempos de viaje coherentes pero sólo entre la periferia y el centro no entre los distintos sectores periféricos lo que por un lado la segrega. Si bien esto genera una cierta falta de conectividad en la ciudad lo positivo de la banlieu parisina es que es relativamente homogénea y que en la mayor parte de las comunas que la componen existen servicios y fuentes de trabajo suficientes para abastecer a la mayor parte de la población comunal, por lo tanto los habitantes de la banlieu parisina no tienen la necesidad de ir al centro para realizar sus actividades, pueden trabajar, estudiar y realizar actividades de esparcimiento en tiempos de viaje que no superan la media hora en transporte público.

  5. Maria Teresa Echaurren M. dijo:

    Sin menospreciar el Plan de Haussmann (1852),  al contrario, otorgándole todos los derechos de haber hecho de París la ciudad “romántica” universal, en sus dimensiones barrocas, sus monumentos, homogeneidad y perspectiva. Creo que es donde también peca la ciudad actual. Hablas de segregación social y sin embargo esta ha comenzado por ser urbana.

    Ante la imposibilidad de expansión ni densificación, París tuvo que crecer hacia la periferia. Así la Zona Histórica, como otras ciudades europeas, está sufriendo lo que conocemos como “museificación”, ha subido el precio del suelo, haciendo emigrar a la gente, a negocios y empresas financieras por falta de espacio, e incluso instituciones gubernamentales, como ministerios o archivos nacionales. No sólo a los inmigrantes. 

    Aún así sigue siendo la capital,  el centro y la ciudad histórica, que requiere de gran dedicación urbanística y de planificación y presupuesto. No por hacer ojos ciegos del resto, sino es como cuando hablamos de los problemas del TranSantiago, cuando en otras regiones del país no siquiera existe transporte público.

    París tiene una escasez enorme de áreas verdes. La ciudad se vuelca a la calle, no existen espacios privados al aire libre, y sin embargo el plan de la ciudad no da espacios públicos al ciudadano, sino a los monumentos, y a los espacios turísticos. El cinturón verde queda periférico a la ciudad, y los parques tienen la amable invitación a “no pisar el césped”, salvo parques como los Campos de Marte… Justamente turística.

    Se propone que existe una gran desvinculación entre el centro histórico y la periferia. Creo que la ciudad de las luces está haciendo un intento por volver a vincularse con el ciudadano mismo, con el borde del Sena olvidado, con los espacios públicos para la gente y no para los autos, y áreas verdes que sirvan para el ocio y la recreación. Y tal vez entonces pueda preocuparse la ciudad de enlazarse con su periferia cercana, ‘alejada socialmente’.

  6. Felipe Ruiz-Tagle Cruzat dijo:

    En el año 2008 el ex presidente Sarkozy llamo grandes oficinas de arquitectura y urbanismo al “Atelier international du Grand Paris” para discutir sobre el futuro de la ciudad y sus problemas, oficinas como la de Jean Nouvel, Richard Rogers y Bernardo Secchi estuvieron presentes, y los problemas que constataron para el Gran Paris del futuro decían relación con cuestiones medioambientales de sostenibilidad de la ciudad, relación con la periferia del centro y la periferia entre si, el desarrollo del transporte para abarcar los problemas actuales de movilización y la probabilidad de una conurbanizacion de Paris – Ruan – el Havre. Si bien como toda ciudad tiene problemas, confío en afirmar que ninguna ciudad del tamaño de Paris en el mundo tiene solucionados todos su problemas, las ciudades son entes en constante cambio y sobre todo en esta época tienen que adaptarse a las distintas necesidades que cambian en el tiempo, entre más desarrollada es la ciudad más alto son los estándares (por esto que ante el llamado a discutir su futuro llegan los arquitectos y urbanistas mas connotados), obviamente que por la magnitud de Paris como ciudad se le exige mucho, pero de las ciudades comparables por su importancia como Londres y Nueva York, es la ciudad que mejor se conserva y permite que convivan el pasado histórico con el presente, como toda ciudad tiene sus problemas, pero no es nada que no se pueda solucionar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s