Vivienda definitiva, ¿solución real a los problemas de habitabilidad?

Por María José Campaña

La vivienda definitiva actual, ¿es la real solución a los problemas de habitabilidad? En Chile existen 55 mil departamentos tipo block que no cumplen con los estándares mínimos de seguridad. Esto fue confirmado el reciente 25 de agosto con el derrumbe de una ampliación en Puente Alto. Lo sucedido se debe a que la gente, en su desesperación por el hacinamiento en el que viven, deciden tomar medidas y aumentar los metros cuadrados de sus viviendas. Pero, ¿quién supervisa e instruye a esta gente para hacerlo? Debido a la poca supervisión, esta supuesta “mejora” se transforman en un arma de doble filo.

El hecho dejó al descubierto un problema que se viene arrastrando hace años, el problema de la vivienda social, que el propio ministro de vivienda, Rodrigo Pérez Mackenna afirmó que “este tipo de construcciones son el reflejo de una política social que privilegio la cantidad por sobre la calidad”. Dejando de lado todo lo que se refiere a la localización, a las necesidades cambiantes de las familias y al mismo mejoramiento progresivo del barrio generado por buenas instalaciones que otorguen seguridad a los vecinos para que logren conformar comunidades. Todo esto se perdió, en un principio, porque los arquitectos no participaron del proyecto como se debía, nunca se proyectó el espacio público, solo viviendas de mala calidad y pequeñas, incapaces de albergar las futuras familias que allí vivirían.

No digo que lo que se haya hecho estuvo mal, el problema era dar techo a gente que no lo tenía y se hizo, pero ahora estamos en un punto de inflexión, donde es necesario que un equipo interdisciplinario actúe para solucionar los actuales problemas. Pero sobretodo es necesario que los arquitectos intervengamos en estas materias, ya que debemos ser nosotros quienes proyectemos la ciudad, por que no solo es necesario cubrir los metros cuadrados donde quepan cierta cantidad de personas, si no pensar donde deben ir, que impacto provocan y de que manera deben estar diseñados para no dejar ningún lugar sin pensar, evitando patios traseros que luego se transforman en tierra de nadie y es donde comienzan los problemas de drogas y alcohol.

Debido al derrumbe y al gran problema actual que enfrenta la sociedad en estos temas, el gobierno implementará un plan de ayuda que propone entregar 15 millones a cada familia seleccionada por el programa y así las personas pueden acceder a un nuevo subsidio, un nuevo departamento, o en su defecto demoler o remodelar lo que ya tienen. Pero es importante que no cometamos los mismos errores y que en esta etapa si participemos, para lograr que lo que toda esta gente tiene, sea una vivienda digna y que los barrios y conjuntos estén integrados a la ciudad. Para ayudar a mejorar la calidad de vida de la gente y al mismo tiempo superar este nuevo tipo de pobreza.

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5 respuestas a Vivienda definitiva, ¿solución real a los problemas de habitabilidad?

  1. Josefina Anguita dijo:

    Hace años atrás Un Techo Para Chile se propuso erradicar los campamentos en el país bajo el lema “2010 sin campamentos”. Pasar de un campamento a una vivienda social básica cambió la vida de muchas personas, pero siempre se supo que estas viviendas no eran las óptimas para vivir, sino que eran una solución momentánea hasta que se les pudieran sus casas definitivas.

    Es en la creación de éstas viviendas donde el arquitecto debe participar, como lo plantea María José. Pero no solo se debe diseñar la casa, con espacios decentes, y donde no se produzcan hacinamientos, sino que también se debe diseñar el barrio donde éstos se ubican, los espacios comunes, con sombra, áreas verdes, y con amplios campos visuales para que no se generen espacios inseguros. De todo esto se debe preocupar el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, pero debe trabajar en conjunto con el Ministerio de Transporte, ya que para ayudar a personas vulnerables, no sólo basta con un hogar, sino que también estén bien conectados. Hay que decir que estas nuevas viviendas siempre serán ubicadas en las periferias de la ciudad, donde los terrenos son más baratos, pero eso les suma una complicación más a las familias. Es por eso que se debe realizar un plan de transporte, con mejor accesibilidad a los barrios donde trabajan, para mejorar así considerablemente la calidad de vida.

  2. Paula Mulatti dijo:

    La solución definitiva al problema habitacional no ha dado los resultados esperados, y es cierto que los arquitectos tenemos que entregar una solución real a estos problemas y no permitir que se privilegie “cantidad sobre calidad”.
    Sin embargo, creo que esta labor requiere participación de los futuros habitantes y la solución debe ser lo suficientemente flexible como para adecuarse a las necesidades de cada familia. En este sentido, creo que la vivienda progresiva es una buena alternativa, para que no ocurran ampliaciones hechizas y de mala calidad, que afectan a los vecinos, el entorno y los mismos habitantes. Con un sistema flexible, se podría dar cabida a soluciones individuales sin empobrecer la calidad de vida.

  3. Katica Puga Ramírez dijo:

    Como menciona Paula considero primordial la participación de los futuros habitantes, específicamente la empoderación de ellos. Me explico: una familia antes de vivir en una vivienda social tenía una situación más vulnerable, más insegura, con menos higiene, más expuesta a los estragos del clima, etc. Aún así sabían que esta situación precaria les permitía vivir cerca de sus familiares y lugares de trabajo, facilitándoles poder ahorrar y soñar con una vivienda mayor.
    Las viviendas sociales echaron al suelo todo sueño de algo mejor: encareciendo los traslados debido a su ubicación periférica, además quedaron aislados y desprovistos del pilar de sus lazos sociales, encasillándolos en un estado de estancamiento y frustración de no poder hacer nada para cambiar su situación.
    Participación de parte de los habitantes y su empoderación son parte de un ciclo virtuoso que potencian el uno al otro, mientras más capaces y empoderados de cambiar su situación, más participarán los habitantes en mejorar su situación, mejorando su situación y empoderándolos aún más para provocar cambio.
    Ahora lo importante es convertir el ciclo vicioso actual en este ciclo virtuoso.

  4. Rafael Bordachar R. dijo:

    Creo que la política de vivienda social que se ha impuesto en las últimas décadas sólo sirvió de parche para solucionar un problema de falta de vivienda en el país. El privilegiar la cantidad sobre la calidad de los proyectos inmobiliarios generó nuevos problemas en las personas como bien menciona Josefina y eso se debe a que las autoridades carecen de una visión futuro en temas urbanos, se cree que solucionando el tema de la vivienda se arregla todo, pero generar vivienda y barrios de mala calidad que no concuerdan con el tejido urbano existente, produce problemas que más tarde se tendrán que hacer cargo otros gobiernos. El otorgar una vivienda a familias de escasos recursos o que antes vivía en campamentos no sólo debe ser una construcción donde se puedan cobijar, sino también una herramienta de desarrollo e inversión ya que pasa a ser el único bien material que poseen, pero si no es un bien al cual le puedan dar un valor agregado no sirve de nada. Destacable en este sentido es el proyecto de Quinto Monroy desarrollado por Elemental en Iquique, donde se producen viviendas sociales en un sector bien conectado con la ciudad, y donde se capacita a los habitantes para la ampliación y terminación de su vivienda. Este tipo de proyectos debería servir como guía para las futuras viviendas sociales que se construyan en el país Estado, ciudadanos y arquitectos trabajan en conjunto pero la solución a un problema básico que es la vivienda y sin disgregación social.

  5. Veronica Sepulveda dijo:

    Como se mencionó en comentarios anteriores, creo que es fundamental diseñar viviendas sociales contemplando su futura ampliación, donde la obra gruesa permita que ésta sea digna y de buena calidad. Además creo que un conjunto de viviendas debiera tener siempre asociado una plaza/patio para un cierto número de habitantes, ya que generalmente el espacio destinado a patio trasero de las viviendas se transforma en bodega, parte de la vivienda, taller mecánico, etc. Por otro lado, si bien el suelo es más barato en la periferia, muchas veces estas nuevas poblaciones de viviendas sociales están ubicadas en los bordes de la ciudad porque nadie las quiere al lado de su casa. Es una sumatoria de factores que dan como resultado grandes villas o poblaciones en la periferia, donde escasamente hay servicios y transporte público. Producto de esto muchas veces se añaden trabas y dificultades que antes no existían para los pobladores. Deberíamos incentivar la integración social y no la segregación, densificar barrios que aún lo permitan y desarrollar una ciudad mejor para todos, no solo para algunos.

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