La Plaza Mayor y la influencia islámica en Madrid

Por Joaquín Arriagada

Como asentamiento urbano estable, Madrid apareció en la segunda mitad del s.IX, durante la ocupación árabe de España. Surgió como una fortaleza musulmana, en cuyo lado oriental se desarrolló la medina (ciudad), con un trazado orgánico y espontáneo, en el que destacaba un camino central que actualmente se llama “Calle Mayor”. Con la conquista cristiana de la ciudad, en el año 932, la mayor parte de la trama preexistente se mantuvo, y se fusionó totalmente con la nueva expansión medieval, de similares características a la islámica. Esta trama se ha mantenido en su mayor parte hasta hoy, a pesar de que las edificaciones han sido renovadas.

El origen árabe de Madrid probablemente ha influido en su desarrollo posterior. En la fotografía aérea del casco histórico de Madrid se puede observar una alta presencia de patios al interior de las manzanas. Su presencia en el desarrollo edificatorio de la ciudad quizás pueda atribuirse a esta influencia.

 

(Fuente intervención autor en base a planos Google Earth.)

El producto de la fusión de las tramas de origen islámico y medieval fue una ciudad densa, en la que casi no había vacíos dentro de los muros además de los caminos que la conformaban y los patios interiores en las viviendas. Como en muchas ciudades medievales amuralladas, las multitudes se reunían en torno a sus puertas exteriores, especialmente para el intercambio comercial. Fue así que cuando la expansión territorial superó los primeros muros construidos, estos puntos de reunión se manifestaron como vacíos irregulares. Tal es el caso de la Plaza Mayor, en ese entonces llamada Plaza del Arrabal. Surgió de la puerta del eje principal de Madrid en ese entonces, la Calle Mayor. Se aprecia en el siguiente esquema como del s.XIV al s.XV la ciudad superó los límites del muro, dejando libre el espacio de la plaza.

Madrid s.XIV Madrid s.XV Fuente: Intervención de imágenes desde urbanity.es

 La Plaza Mayor es otro de los puntos en que se puede identificar la influencia islámica en Madrid. A principios del siglo XVII en los tiempos de Felipe III se procedió a regularizar la plaza. La operación consistió en la construcción de un borde que delimitó el rectángulo de la plaza. Este borde está formado por edificios de carácter lineal y en altura. Todo el primer piso constituido por pórticos. En este punto los accesos a la Plaza Mayor eran abiertos. Fue luego de un incendio en 1790, que la reconstrucción incluyó completar el borde como una fachada continua, haciendo pasar los accesos bajo arcos.

El resultado fue digno de análisis. Un espacio que se formó y desarrolló en torno a la calle Mayor, se resolvió como un espacio aislado, separado de la trama vial, como un patio dentro de una enorme edificación.

En el texto “Breve Historia del Urbanismo”, de Fernando Chueca Goitia, cuando se menciona el fenómeno de las plazas mayores, se plantea la pregunta de si “La tendencia, tan española, a estos espacios reclusos y en franca contradicción con el tejido viario de la ciudad, ¿podrá tener un antecedente en los patios cerrados de las mezquitas?

Esta condición de privacidad propia de la vivienda islámica, con un patio interior cerrado y apartado de la trama urbana, que se aprecia también a mayor escala en los patios de mezquitas, aparece patente en la forma en que se resolvió la Plaza Mayor. En las siguientes imágenes se puede comparar la plaza con el patio de la Mezquita de Córdoba. Se puede cómo se asemejan especialmente en el borde porticado.

 

(Fuente: http://www.droblo.es/plaza-mayor-madrid)

(Fuente: http://otraarquitecturaesposible.blogspot.com/2011/05/la-mezquita-catedral-de-cordoba-para_19.html)

Estas intervenciones aparecen en su mayor potencia en España, respondiendo a la alta influencia árabe, a pesar de estar cronológicamente inmersas en el barroco. Otras plazas mayores como la de Salamanca presentan iguales o similares condiciones. Para remarcar esta exacerbación de lo privado, se puede comparar con una plaza similar y del mismo período, en Paris, la Place des Vosges o Plaza de los Vosgos. Como se observa en la siguiente imagen, ambas plazas comparten las ideas de fachada continua en altura y porticada, y la intención de alejarse de las grandes vías de circulación. Sin embargo una enorme diferencia es que en el caso parisino la trama vial entra y rodea la plaza, separándola de las fachadas, y reduciendo su condición de espacio cerrado. Esto también puede asociarse a que, como se menciona en “Breve Historia del Urbanismo”, este tipo de plazas están “pensadas con un concepto escenográfico, muy barroco, son otra cosa.”.

 

(Fuente: Google Earth.)

Así como gran parte de España, Madrid no está exenta de la influencia islámica, y ésta se puede apreciar de forma menos evidente que en ciudades como Córdoba. Sin embargo, piezas urbanas como la Plaza Mayor lograron integrar esa influencia para obtener resultados positivos y de interés.

 Referencias:

– Breve Historia del Urbanismo, Fernando Chueca Goitia. 1968

http://www.urbanity.es/foro/urbanismo-mad/1220-crecimiento-urbano-de-madrid-del-s-x-1936-a.html

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Una respuesta a La Plaza Mayor y la influencia islámica en Madrid

  1. Maria Pia Jardim dijo:

    Como en muchas ciudades españolas, en Madrid también existe “la plaza mayor”, sin embargo, esta adquiere mayor trascendencia por sobre las otras debido a que se sitúa en la capital del país. Los orígenes de la plaza mayor se remontan al siglo XV. En un comienzo era un sitio prácticamente comercial, ya que ahí se ubicaban la mayor parte del comercio y además vivía un número importante de personas a su alrededor. Aunque también fue el escenario de numerosos actos públicos, como corridas de toros, ejecuciones públicas y la beatificación de San Isidro, santo patrón de Madrid, en fin, “un lugar multifuncional”. En la actualidad, es un importante punto turístico.
    En relación a la influencia islámica como citaste, es interesante apreciar como fue desarrollándose una ciudad alrededor de esta plaza, sin embargo, es llamativo que sin tener una trama vial propia para acceder a ella, muchas calles confluyan y se dirijan a los distintos ingresos a la plaza, por lo tanto, como está explícito, “es un patio dentro de una enorme edificación”. Pero, en la actualidad ¿este modelo de ciudad será viable?, al parecer estas ciudades con sus calles desordenadas y sin un orden lógico, son atractivas para el turista, pero probablemente sean sitio de colapso en términos viales. Por lo tanto, creo en un modelo mas al estilo “Ildefonso Cerdá”, ingeniero, urbanista, jurista, economista y político catalán, que escribió la “Teoría general de la urbanización, obra pionera en la especialidad, por lo cual se le considera uno de los fundadores del urbanismo moderno. Su proyecto mas importante fue la reforma urbanística de Barcelona del siglo XIX, mediante el Plan Cerdá, el cuál propuso el Ensanche ilimitado (en vez de una ciudad con calles en distintas direcciones), una cuadrícula regular e imperturbable a lo largo de todo el trazado urbano. Osea, una ciudad moderna, con avenidas que crucen a esta en distintas direcciones y que sean una vía de salida de la ciudad.

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